domingo, 31 de agosto de 2025

Alcaraz se multiplica en Nueva York: "Aquí siento un cariño especial"

 




El español jugará este domingo los octavos de final en el US Open


El área metropolitana de Nueva York, que incluye partes de Nueva Jersey, Connecticut y Pensilvania, supera los 19,5 millones de habitantes. Es muy fácil pasar desapercibido entre los ríos de gente que cada día deambulan por sus calles, desde bien pronto hasta la madrugada. Carlos Alcaraz, sin embargo, siente que su experiencia en la ciudad ya no es la misma de antes.

 

“Este año siento que en la calle me conocen más”, reconoció el No. 2 del PIF ATP Rankings antes de jugar los octavos de final frente a Arthur Rinderknech. “Me paran más y no puedo caminar todo lo que me lo que me gustaría, pero aquí, en el torneo, siempre recibo un cariño muy agradable, y me encanta”.

 

Nueva York fue el lugar donde se presentó en sociedad a nivel mundial. En 2021, con apenas 18 años, derrotó a Stefanos Tsitsipas en un partido memorable de cinco sets, el duelo que le colocó definitivamente en el mapa del tenis internacional. Fue el nacimiento de una estrella en la Arthur Ashe, con la grada ya entregada a un adolescente que parecía destinado a marcar época.

 

Un año después, en 2022, el murciano completó una de las actuaciones más épicas jamás vistas en Flushing Meadows. Aquel torneo se convirtió en un maratón de emociones: primero los cuartos de final ante Jannik Sinner, un partido de cinco horas y quince minutos que se jugó hasta bien entrada la madrugada y que todavía se recuerda como uno de los mejores encuentros de la década. Luego llegaron las semifinales contra Frances Tiafoe, otra batalla de cinco sets en la que el público neoyorquino vibró con cada punto. Finalmente, en la gran final, Alcaraz derrotó a Casper Ruud para conquistar su primer título de Grand Slam y convertirse en el número uno más joven de la historia. Desde entonces, su vínculo con la ciudad es especial.

 

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No es ningún secreto que el espectáculo forma parte inseparable de Flushing Meadows. La música, la conversación constante en las gradas, la atmósfera de show… Nueva York no entiende el tenis de otro modo que no sea con ruido de fondo y celebraciones desmedidas. En ese contexto, Alcaraz ha encontrado su hábitat. Su manera de sonreír en los intercambios, de buscar la conexión con el público después de un golpe ganador, lo acercan a la esencia del torneo. La Arthur Ashe, con más de 23.000 espectadores, se convierte en un escenario donde el murciano se siente como en un concierto: el artista que sube al escenario y encuentra en el clamor del público el impulso necesario para sostener su tenis agresivo y desbordante.

 

“Intento mostrar cosas diferentes para que ellos se lo pasen bien”, aseguró el campeón de cinco títulos de Grand Slam. “Y creo que la reacción cada vez que hago algo distinto, o un buen punto, es el doble comparado con otros lugares. Cada vez que juego aquí siento un cariño muy especial”.

 

En ese terreno, Alcaraz juega con ventaja: su frescura conecta con un público que busca algo más que un buen resultado deportivo. El español ofrece el combo perfecto de tenis de alto nivel y entretenimiento espontáneo, algo que cautivó desde el primer momento al público de Nueva York.

 

Nueva York es, para muchos jugadores, un Grand Slam que exige un extra. La logística, los desplazamientos y la vida diaria en la ciudad terminan desgastando. Alcaraz convierte esa misma sobrecarga en un estímulo. Ahí es donde marca la diferencia: lo que para otros es ruido, para él se convierte en gasolina.

 

“Al final, la ciudad depende de la persona”, aseguró el español. “Yo soy alguien muy tranquilo que prefiere estar sin mucha gente alrededor y en Nueva York hay mucha gente, mucho tráfico, es como que todo va a velocidad por dos”, bromeó. “Fuera de la pista puede llegar a estresarte un poco, pero dentro… me encanta. Me gusta la gente y el ambiente porque se asemeja mucho a mi forma de ser en la pista. Y eso es algo que agradezco”.

 

Nueva York, con sus 19,5 millones de habitantes y su ritmo incesante, encuentra en Alcaraz a un jugador capaz de devolverle esa energía multiplicada dentro de la pista.


2009-2017, "LA ÉPOCA DORADA DEL TENIS MALAGUEÑO", ¿DAVIDOVICH?. Álbum de tenistas malagueños.