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viernes, 29 de mayo de 2026

Carreño regresa a la segunda semana de un Grand Slam: "Es un premio"

 



El español no alcanzaba la cuarta ronda en Roland Garros desde 2021


“Se me pone la piel un poco de gallina, porque han sido momentos muy duros”.

 

Es la primera reacción de Pablo Carreño Busta cuando piensa en lo que acaba de conseguir en esta edición de Roland Garros: regresar a la segunda semana de un Grand Slam, cuatro años más tarde hacerlo por última vez en el US Open 2022. El asturiano, a sus 34 años, se abrió paso en cuarta ronda en París, después de batir este viernes a Thiago Agustín Tirante por 7-6(0), 7-5, 3-6, 6-4.

 

“Yo creo que [este resultado] me lo tengo que tomar como un premio”, indicó sobre estar en cuarta ronda de Roland Garros por primera vez desde 2021. “Al final oportunidades, he tenido muchas en mi carrera, algunas veces las he aprovechado muy bien, otras quizás se me han escapado. Cada torneo es una oportunidad, está claro que un Grand Slam es una oportunidad más jugosa, pero creo que es un premio para mí el poder volver a estar en una segunda semana”.

 

El asturiano, a sus 34 años, consolidó en las tres horas y 33 minutos que duró su partido de tercera ronda ante Tirante las buenas sensaciones que destiló en su debut frente al favorito No. 12 Jiri Lehecka en tres sets.

 

“Me siento muy orgulloso, creo que tengo que celebrarlo, que tengo que estar muy contento, porque he pasado momentos muy complicados”, continuó su valoración el español. “Ha habido muchísima gente detrás de mí apoyándome y facilitándome un poco esos momentos tan duros, pero aún así, al final, el esfuerzo que tienes que hacer para volver otra vez a estar a este nivel, para físicamente volver otra vez a recuperar todo lo que un día tuve, no es nada fácil”.

 

Si bien en segunda ronda se vio beneficiado por la retirada de Thanasi Kokkinakis con 7-5, 4-6, 1-0 en el marcador, en su regreso a la Pista 14 frente al argentino volvió a exhibir una versión suficientemente competitiva para avanzar a octavos de final por primera vez desde 2021 (p. con Tsitsipas). Y lo hizo mandando con la derecha y dominando los tiempos desde el fondo ante un rival que había batido a dos españoles en las rondas anteriores (Pablo Llamas Ruiz y el favorito No. 21 Alejandro Davidovich Fokina).

 

Hace apenas dos semanas, el español ni siquiera pudo saltar a la pista en los cuartos de final del ATP Challenger de Valencia, por un problema en el hombro que le impedía sacar. Ahora, en París, libre de esas cadenas está en disposición de igualar el mejor resultado de su carrera en el Grand Slam sobre tierra batida: cuartos de final (2017, p. con Nadal; y 2020, p. con Djokovic).

 

“Cuando volví de la lesión, el objetivo no era estar en una segunda semana de Grand Slam”, confesó el español sobre los últimos años conviviendo con los problemas físicos. “El objetivo era poder otra vez disfrutar en pista, volver a jugar y no tener el dolor en el codo que tanto me ha hecho sufrir. Está claro que después, viendo que ya no tenía ese dolor y que podía jugar de continuo, las expectativas y las ilusiones crecen y vas buscando nuevas metas: volver al Top 100, jugar los Grand Slam a tope…”.

 

Eso sí, Carreño revela que todo lo que está viviendo esta semana en París no entraba en sus planes. “No vine a Roland Garros pensando en llegar a la segunda semana de Roland Garros, pero venía un poco preocupado por el hombro que me molestó en Valencia. Llegaba sin presión, a jugar bien, a disfrutar y aquí estamos”.

 

Además de volver a celebrar un gran resultado en Roland Garros, al asturiano le esperaba otro premio tras su victoria. “Al, terminar hoy el partido y ver un vídeo de mi hijo con una raqueta en la mano viéndome jugar, pues obviamente eso ya hace que merezca la pena todo lo que he sufrido”.

 

La siguiente cita para Carreño Busta será ante su compatriota Rafael Jódar o el estadounidense Alex Michelsen.

 

¿Sabías que…?

La victoria de Pablo Carreño Busta este viernes en tercera ronda de Roland Garros lo sitúa en el No. 67 del PIF ATP Live Rankings, lo que supone 23 posiciones más arriba de la que tenía cuando arrancó el torneo.

jueves, 28 de mayo de 2026

Jannik Sinner "chocó contra la pared" al perder tras ir ganando 5-1 y dos sets a cero ante Juan Manuel Cerundolo en Roland Garros.

 




El número uno del mundo vio cómo su racha de 30 victorias consecutivas llegaba a un abrupto final el jueves en la segunda ronda.

 

Cuando Jannik Sinner ganaba a Juan Manuel Cerundolo por 6-3, 6-2 y 5-1 el jueves en Roland Garros, nadie podría haber predicho el giro de 180 grados que se produciría en la pista Philippe Chatrier.

 

Mientras Sinner parecía tener problemas con el calor excesivo, Cerundolo sorprendió a todos los presentes al ganar 18 de los últimos 20 juegos, poniendo fin de forma abrupta a la racha de 30 victorias consecutivas del número 1 del mundo en la segunda ronda.

 

El italiano había comenzado su participación en el torneo jugando en la sesión nocturna contra el francés Clément Tabur. Esta es su eliminación más temprana en un torneo de Grand Slam desde que cayera en la segunda ronda aquí hace tres años ante Daniel Altmaier.

 

“Tuve dificultades, empecé a sentirme muy mareado. Tenía muy poca energía. Intenté sacar, pero no tenía mucha energía”, compartió Sinner durante su conferencia de prensa. “En el cuarto set, me relajé un poco tratando de tener algo más de energía en el quinto. El primer juego fue muy importante. No pude mantener mi servicio. Luego todo empeoró un poco”.

 

“Sí, me desperté esta mañana, no me sentía muy bien e intenté que los puntos fueran muy cortos. Además, al principio estaba pegando muy bien, con mucha precisión, y luego simplemente me topé con la pared, y eso fue todo.”

 

Sinner había ganado todos los torneos sobre tierra batida en los que había participado antes de París, alzándose con los trofeos de Montecarlo, Madrid y Roma, consolidándose así como el favorito. Y con la ausencia del vigente campeón, Carlos Alcaraz, se reforzaron aún más sus aspiraciones de completar el Grand Slam de su carrera.

 

En cambio, Novak Djokovic es el único ex campeón de Grand Slam que queda en el cuadro masculino, después de que Stan Wawrinka, Marin Cilic y Daniil Medvedev cayeran en la primera ronda.

 

Para Cerundolo, su actuación de regreso le aseguró su primera victoria en el Top 10. Sinner no llegó al punto de partido cuando lideraba la contienda.

 

“Enhorabuena. No quiero restarle mérito”, dijo Sinner sobre su oponente. “Jugó un partido muy sólido, sobre todo al final, y así es este deporte”.


Martín Landaluce volvió a necesitar cinco sets para seguir adelante en Roland Garros.

 


El español remonta un 0-2 a Kopriva y se mete en la tercera ronda de Roland Garros


Pero esta vez la historia tuvo una profundidad todavía mayor. Dos días después de ganar su primer partido en un Grand Slam tras cuatro horas y 30 minutos de batalla, el español regresó a la pista para levantar un desafío aún más exigente: remontar dos sets en contra ante Vit Kopriva y firmar una victoria de enorme carácter por 1-6, 2-6, 6-4, 7-5, 6-0 en tres horas y 44 minutos en la segunda ronda del torneo parisino.

 

El resultado, por sí solo, ya explica una parte de la dimensión del triunfo. Pero no toda. Landaluce no solo ganó otro partido largo. No solo avanzó por primera vez a la tercera ronda de un Grand Slam. Lo hizo después de entrar en una situación límite, con el encuentro escapándose demasiado rápido, sin encontrar continuidad durante los dos primeros parciales y obligado a reinventarse cuando apenas quedaba margen de error. En el tenis a cinco sets, los encuentros pueden ofrecer segundas vidas. Lo difícil es estar preparado para tomarlas.

 

El madrileño había explicado después de su estreno en París que este tipo de partidos le estaban ayudando a entender la diferencia entre competir al mejor de tres mangas y hacerlo en un Grand Slam. Entonces habló de la necesidad de “ganar el partido como dos veces”. Ante Kopriva, esa frase encontró una versión todavía más extrema. Porque Landaluce no tuvo que ganar el partido dos veces. Primero tuvo que recuperarlo. Después, igualarlo. Y solo entonces empezó a ganarlo.

 

Los dos primeros sets fueron una prueba de paciencia forzada. Kopriva, jugador incómodo, con oficio y capacidad para alargar intercambios, encontró pronto una dinámica favorable. Landaluce apenas pudo sostener el ritmo, cedió el primer parcial por 1-6 y el segundo por 2-6, quedando al borde de una derrota que parecía avanzar con demasiada claridad. No era solo el marcador. Era la sensación de que el checo estaba llevando el partido hacia un territorio donde el español no encontraba respuestas.

 

Pero los Grand Slam tienen una condición particular: casi nunca se acaban cuando parecen acabados. A partir del tercer set, Landaluce empezó a ordenar su tenis. No desde una explosión inmediata, sino desde una reconstrucción progresiva. Necesitaba agarrarse primero a sus juegos de saque, mejorar la selección de golpes, aceptar que no podía recuperar todo de golpe y volver a entrar emocionalmente en un partido que se había colocado cuesta arriba.

 

Ahí apareció una de las señales más importantes de su semana en París. Landaluce no se descompuso. Venía de un partido larguísimo en primera ronda, con desgaste físico, tensión acumulada y muchas cosas que gestionar. Podía haber acusado el golpe de verse dos sets abajo tan pronto. Sin embargo, encontró una manera de detener la caída y empezar de nuevo. El tercer parcial, cerrado por 6-4, cambió el tono de la tarde. Ya no estaba dominando Kopriva sin respuesta. Ya había partido.

 

El cuarto set terminó de confirmar el giro. Landaluce volvió a tener que trabajar cada juego, sin la comodidad de un marcador amplio, pero con una convicción distinta. El español fue creciendo en presencia, en energía y en claridad. Cada punto ganado empezó a pesar de otra manera. Kopriva, que había tenido el partido bajo control, se encontró de repente en una pelea mucho más larga de la que había imaginado. Y ahí el tenis cambió de dueño.

 

El 7-5 del cuarto parcial llevó el encuentro al quinto set y abrió una pregunta enorme. Después de dos partidos seguidos al límite, después de horas de pista y de una remontada emocionalmente exigente, ¿cuánto le quedaba a Landaluce? La respuesta fue la mejor posible. El español entró en el set definitivo con una autoridad inesperada, abrió ventaja y dejó la remontada culminada con un 6-0 para convertirse en una de las grandes historias jóvenes de esta edición de Roland Garros.

 

Ese último tramo fue una muestra de madurez. Muchas veces, cuando un jugador joven remonta dos sets, el desgaste de la reacción se paga en la orilla. Landaluce hizo lo contrario. Después de igualar el partido, aceleró. Después de recuperar la vida, la utilizó para tomar el control. Y después de haber aprendido en primera ronda lo que significa sufrir durante cuatro horas y media, volvió a demostrar que su semana en París no está siendo únicamente una sucesión de victorias, sino un curso intensivo de Grand Slam.

 

La diferencia entre ambas victorias también ayuda a explicar su crecimiento. En la primera ronda, ante Juan Carlos Prado Angelo, Landaluce tuvo que aprender a cerrar un partido que se le complicó después de haber estado por delante. En la segunda, ante Kopriva, tuvo que aprender a no irse cuando todo parecía perdido. Son dos lecciones distintas y complementarias. Una habla de gestionar la ventaja. La otra, de convivir con el abismo.

 

Para un jugador de 20 años, ese aprendizaje puede tener un valor enorme. Landaluce llegó a Roland Garros con el cartel de talento joven, campeón júnior del US Open en 2022 y protagonista de una temporada en la que ya había firmado señales importantes. Pero París le está entregando algo que no siempre aparece en los rankings ni en las estadísticas: experiencia real en situaciones límite. De la que se acumula con el cuerpo cansado, el marcador en contra y la obligación de encontrar soluciones sin esperar a otro torneo.

 

También hay una lectura española evidente. En una edición en la que Rafael Jódar y otros jóvenes nacionales han tomado protagonismo, Landaluce está construyendo su propio relato desde la resistencia. No ha ganado sus partidos por la vía rápida ni desde una superioridad constante. Los ha ganado desde la insistencia, el sufrimiento y la capacidad de aprender mientras compite. Eso, en un Grand Slam, tiene un peso especial.

 

Roland Garros no le está regalando nada. Le está exigiendo muchísimo. Y Landaluce, de momento, está respondiendo con una madurez que crece a la misma velocidad que los problemas que va resolviendo. Dos partidos, dos batallas a cinco sets, una primera victoria en Grand Slam y una remontada desde dos sets abajo que puede marcar un antes y un después en su relación con los grandes escenarios.

 

El marcador final dirá que Landaluce ganó por 1-6, 2-6, 6-4, 7-5, 6-0. Pero la historia contará algo más importante: que el español estuvo prácticamente fuera, encontró una puerta, la empujó con paciencia y terminó demostrando que en París ya no solo está aprendiendo a competir. Está aprendiendo a sobrevivir.

miércoles, 27 de mayo de 2026

El serbio Djokovic se impuso ante Royer para avanzar a la tercera ronda de Roland Garros.

 



Una vez más Novak Djokovic (4º del ranking ATP) demostró que la edad es solo un número y que sigue siendo de los más grandes de la historia del tenis. 


Por la segunda ronda de Roland Garros 2026, se impuso por 6-3, 6-2, 6-7 (7) y 6-3 ante el joven Valentin Royer (74º) para alcanzar una marca histórica del suizo Roger Federer.

 

A pesar de las altas temperaturas que azotaron la Philippe-Chatrier, el ex número uno del mundo logró sobrellevar un encuentro que no pasó a mayores. Su nivel de juego y eficacia hicieron que el tenis del galo, verdugo del qualy boliviano Hugo Dellien (144°) en el debut, no pueda sorprenderlo y que sea casi una cuestión de trámite quedarse con el partido. Los xx errores no forzados de su rival también fueron algo que jugaron a su favor.

 

A decir verdad, lo que más le costó al serbio fue encontrarse consigo mismo en una cancha completamente seca y árida, algo que no sufrió en su duelo frente al gigante anfitrión Giovanni Mpetshi Perricard (83º) al jugar en horario nocturno y con unas condiciones más húmedas. Sí también tuvo que construir su tenis con algunas molestias lumbares que no le permitieron desplazarse cómodamente en el último tramo del partido.

 

De todos modos, aquel encuentro que parecía ya cerrado tuvo un giro de 180º cuando Royer decidió arriesgar todo y poner su mejor tenis en cancha. Fue así como el ambiente en el tercer set tomó más temperatura del que ya tenía, con un público efervescente, para sacar su mejor juego y llevar las cosas al cuarto set con un tie-break para el infarto.

 

Ya en la etapa decisiva, el 24 veces campeón de torneos de Grand Slam, tres en Roland Garros, sacaría a relucir su categoría y experencia para derribir las ilusiones de su rival, consiguiendo así su victoria Nº404 en este tipo de torneos, algo que le da una estadística de una derrota cada siete triunfos y avanzando por 21° temporada de manera consecutiva a la tercera ronda del certamen, tan solo fallando antes en su debut, en 2005, cuando cayó frente al argentino Guillermo Coria por retiro.

 

Por consiguiente, el legendario balcánico, que recientemente cumplió 39 años, estiró su arrollador historial ante tenistas francés en París, donde registra 100% de efectivdad con 14 victorias y ninguna derrota, y emuló un récord increíble del mencionado Federer, único jugador hasta el momento que había alcanzado 21 veces la tercera ronda de un Grand Slam al lograrlo en el Australian Open.

 

Ahora, Djokovic espera por el vencedor del duelo del futuro que saldrá entre el brasileño Joao Fonseca (30º) y el croata Dino Prizmic (72º) en busca del pase a la cuarta ronda.


Alejandro Davidovic despido a su entrenador Mariano Puerta antes del partido en el que fué elimnado por Thiago Tirante

  


Roland Garros 2026 sumó otra polémica en apenas su cuarto día de acción. Es que un preclasificado, Alejandro Davidovich Fokina, despidió a su entrenador argentino, Mariano Puerta, justo antes de su partido ante Thiago Tirante.


 Según confirmaron medios españoles como Marca y As, vía France TV, el finalista de Roland Garros 2005 y el actual N°23 del mundo separaron sus caminos en París durante la previa a la segunda ronda. Todo esto habría sido por una fuerte discusión en un entrenamiento en las horas previas al duelo con el tenista platense. De todos modos, eso no significa que el malagueño se haya quedado sin coach.

 

Quien acompañó a Davidovich Fokina en el box fue Pepo Clavet, quien se había sumado al equipo hace tan solo un mes e iba a alternar las semanas con Puerta. Sin embargo, ahora el ex entrenador de Feliciano López y Fernando Verdasco, de 60 años, irá con su pupilo en soledad a la gira sobre césped, que será el próximo desafío que tendrán en el circuito.

 

El vínculo entre Puerta y Davidovich Fokina había comenzado en el mes de enero y en los casi seis meses de trabajo, el español solamente hizo semifinales en el ATP 250 de Adelaida y cuarto de final en el ATP 500 de Dallas. En ese lapso, también tuvo un leve descenso en el ranking ATP, saliendo del Top 20.

 

"Nos ha fallado como persona": Davidovich Fokina apuntó contra su ex entrenador argentino tras dejarlo en Roland Garros


La derrota de Alejandro Davidovich Fokina (23° del ranking mundial) contra Thiago Tirante (60°), en la segunda ronda de Roland Garros 2026, no fue una más, sino que además de dejarlo fuera del segundo Grand Slam de la temporada, destapó una gran polémica junto a Mariano Puerta, su ahora ex entrenador.

 

Tras el 4-6, 7-6 (4), 6-1 y 6-3 en favor de Tirante, salió a la luz un problema entre Davidovich Fokina y el finalista de Roland Garros 2005. En primer lugar habían informado una pelea y un despido por parte del español hacia el argentino. Sin embargo, en conferencia de prensa, contó su versión.

 

"Me escribió un mensaje muy largo el domingo, después del primer partido con Dzumhur, para decirme que no quería continuar. No dijo nada al resto del equipo y tomó un vuelo a Miami. Después escuché que ya se lo había hecho a un par de jugadores antes. Parece que esto para él es algo normal", comenzó.

 

Luego, cerró: "Nos ha fallado como persona y yo no voy a ir detrás de él. Fue él quien decidió no continuar, al menos hasta el final del torneo. No es mi problema, es adulto para tomar sus decisiones. Nunca nos hemos enfadado, todo estaba normal. Me ha bloqueado el teléfono tanto a mí como a mi mujer. Ya nada me sorprende".

 



Rafa Jódar sufre, aguanta, se recompone y al final gana en París

 



El español Rafa Jódar, aun no teniendo una buena tarde, terminó superando a Duckworth en cuatro sets.


Rafael Jódar sigue creciendo a una velocidad que obliga a actualizar su presente casi cada día. El español alcanzó este miércoles la tercera ronda de Roland Garros tras superar a James Duckworth por 6-1, 6-7(5), 6-4 y 7-5, confirmando que su debut en el Grand Slam parisino no fue únicamente una aparición brillante, sino el inicio de una candidatura cada vez más sólida en el Bois de Boulogne.

 

Dos días después de imponerse con enorme autoridad a Aleksandar Kovacevic en su estreno profesional en Roland Garros, Jódar volvió a la pista con una exigencia distinta. Ya no se trataba de manejar los nervios del debut, ni de convivir por primera vez con todo lo que rodea a un escenario de Grand Slam. Esta vez el reto era más profundo: sostener una ventaja, aceptar que el partido se podía enredar, responder ante un rival veterano y encontrar una salida cuando la tarde dejó de avanzar en línea recta.

 

El español empezó como si quisiera prolongar la imagen de su primera ronda. Dominante, suelto, agresivo y con una claridad impropia de alguien que está disputando su primer Roland Garros como profesional. El 6-1 inicial reforzó esa sensación de jugador en plena confianza, capaz de entrar en pista con una idea muy definida y de imponerla antes de que el rival pudiera acomodarse. Pero los Grand Slam rara vez se explican desde un solo tramo. Y mucho menos cuando enfrente aparece un jugador como Duckworth, con experiencia suficiente para no desaparecer después de un mal comienzo.

 

El australiano encontró una respuesta en el segundo set, llevó el parcial hasta el desempate y terminó equilibrando el partido. Ahí apareció la primera gran pregunta de la tarde para Jódar. Después de un inicio casi perfecto, tenía que volver a construir. Después de haber sentido el control, tenía que aceptar la pérdida de una parte del dominio. Y después de ganar tan cómodo en su debut, tenía que empezar a convivir con una verdad básica del tenis a cinco sets: los partidos se mueven, cambian de humor y obligan a ganar más de una vez.

 

La reacción fue quizá lo más importante de la victoria. Jódar no se quedó atrapado en el set perdido. No convirtió el desempate en una mochila. Volvió al trabajo, ajustó el ritmo y recuperó el mando en el tercer parcial (a pesar de tener que remontar un break), que cerró por 6-4 para adelantarse de nuevo. En esa fase el partido empezó a enseñar otra versión del madrileño. Menos arrolladora que la del primer set, pero posiblemente más valiosa para medir su evolución: la de un jugador capaz de recomponerse cuando el plan inicial deja de bastar.

 

Esa es una de las señales que separan a una promesa de un competidor preparado para escenarios mayores. El talento permite abrir partidos con autoridad. La madurez ayuda a sostenerlos cuando dejan de ser cómodos. Jódar ha mostrado ambas cosas en París. Ante Kovacevic, la contundencia. Ante Duckworth, la gestión. Dos victorias muy distintas para un mismo mensaje: su lugar en la tercera ronda no responde a un destello aislado.

 

El cuarto set volvió a exigirle paciencia. Duckworth se mantuvo cerca, sostuvo sus opciones y obligó al español a jugar puntos con peso cuando la posibilidad de cerrar empezaba a sentirse en cada juego. Jódar llegó al tramo final con todo apretado, en ese territorio donde el tenis se vuelve menos técnico y más emocional. Ahí, cada resto pesa un poco más, cada primer saque tiene otro sonido y cada error puede abrir una puerta al rival.

 

Si algo ha dejado claro Jódar en esta primavera es que no le está pesando la velocidad de su salto. En los últimos meses ha cambiado el tamaño de sus torneos, el volumen de la atención y la exigencia de sus objetivos. Llegó a Roland Garros como cabeza de serie en un Grand Slam por primera vez y con una temporada que ya le había colocado entre los nombres más importantes de la nueva generación. Pero París siempre pide una confirmación diferente. No basta con llegar en forma. Hay que responder dentro del formato y ante rivales que conocen cómo ensuciar una tarde.

 

Duckworth era precisamente un examen de ese tipo. Un jugador con recorrido, acostumbrado a competir en escenarios grandes y con la capacidad de hacer que el partido exigiera algo más que inspiración. Jódar tuvo que atravesar esa prueba desde la paciencia y la insistencia, dos cualidades que no siempre aparecen tan pronto en una carrera.

 

La victoria también refuerza la lectura de su momento dentro del tenis español. En una edición de Roland Garros con varios jóvenes nacionales dando pasos importantes, Jódar continúa presentándose como una de las historias más potentes del torneo. No porque necesite comparaciones, ni porque haya que cargarle con expectativas desmedidas, sino porque sus resultados empiezan a hablar con una continuidad muy poco habitual a los 19 años.

 

En primera ronda aprendió a manejar el debut. En segunda, a sobrevivir a un partido que cambió de dirección. Ese doble aprendizaje vale mucho en un Grand Slam. Sobre todo para un jugador que, hace no tanto, competía en contextos muy distintos y ahora empieza a moverse con naturalidad entre cabezas de serie, cuadros grandes y semanas donde cada victoria ya no sorprende del todo.

 

Jódar está en tercera ronda de Roland Garros. La frase, por sí sola, ya tiene fuerza. Pero lo que empieza a darle verdadero sentido es cómo ha llegado hasta ahí: ganando fácil cuando pudo hacerlo y sufriendo cuando el torneo se lo pidió. En París, donde la tierra suele distinguir rápido entre ilusión y consistencia, el español sigue encontrando respuestas.

 

Y cada respuesta le coloca un poco más lejos de la promesa y un poco más cerca de una realidad que avanza deprisa.

martes, 26 de mayo de 2026

Sabalenka se impuso con autoridad a Bouzas Maneiro y avanzó a la segunda ronda en Roland Garros 2026

 


Aryna Sabalenka (1° de la WTA) debutó con victoria en Roland Garros 2026 al superar a la española Jéssica Bouzas Maneiro (50°) por 6-4 y 6-2 en el Court Philippe Chatrier, en un desarrollo que confirmó a la bielorrusa como una de las principales candidatas al título.

 

La española de 23 años llegó a ponerle algo de tensión al encuentro al recuperar dos quiebres en el primer set luego de un arrollador comienzo de 4-0 por parte de la nacida en Minsk, pero la jerarquía y un ajuste en sus golpes dieron tranquilidad al juego de Sabalenka, que cerró la historia en la cancha principal del Abierto de Francia tras una hora y 16 minutos.


Con este resultado, Sabalenka quiere dejar atrás las dudas que generaron sus eliminaciones tempranas en los torneos de Madrid (cuartos de final) y Roma (tercera ronda), previos a este Grand Slam. La victoria también le permite mantener invicto su historial ante Bouzas Maneiro, a quien ahora ha vencido en tres oportunidades, todas en sets corridos en 2025: en segunda ronda del Australian Open y en dieciseisavos de final de Cincinnati.

 

Para la española, la derrota no empaña una temporada sólida sobre polvo de ladrillo. Bouzas Maneiro había llegado a París con un registro de 11 victorias en sus últimos 15 partidos sobre arcilla, incluyendo una participación destacada en el torneo WTA de Rabat, donde alcanzó los cuartos de final. Su presentación en la pista central de Roland Garros representa un paso significativo en su trayectoria dentro del circuito profesional.

 

En cuanto a lo que sigue, Sabalenka, finalista en la pasada edición de Roland Garros, aguardará a que se defina el cruce entre la checa Linda Fruhvirtova (149ª) y la francesa Elsa Jacquemot (67ª) para conocer a su próxima rival en segunda ronda, en el camino hacia uno de los títulos grandes que faltan en su historial.

Martín Landaluce gana su primer partido de Grand Slam

 



El español necesitó cuatro horas y media para abrir su casillero de triunfos en un grande


Martín Landaluce ya tiene su primera victoria en un Grand Slam. Y no llegó de cualquier manera. El español necesitó 4 horas y 30 minutos para superar este martes a Juan Carlos Prado Angelo en la primera ronda de Roland Garros, imponiéndose por 6-3, 4-6, 6-2, 6-7(3) y 6-4 en la pista 9. 


Una batalla larga, exigente y emocionalmente delicada, pero también una de esas victorias que pueden pesar mucho más que una línea en el marcador. El madrileño no solo avanzó por primera vez en un cuadro grande. Aprendió, punto a punto, lo que significa ganar en uno.

 

El dato tiene fuerza por sí solo. Landaluce, de 20 años, había llegado a París como parte de esa nueva camada española que empieza a ocupar espacio en el circuito. Su nombre lleva tiempo asociado al futuro, desde que conquistó el US Open júnior en 2022, una referencia que le colocó muy pronto entre los proyectos más observados del tenis nacional. Pero este martes, en Roland Garros, el contexto fue otro. Ya no se trataba de prometer. Se trataba de resistir.

 

El partido ante Prado Angelo tuvo muchas capas. Landaluce empezó por delante, cedió el segundo set, recuperó autoridad en el tercero y pareció tener el encuentro encaminado antes de que el boliviano forzara el quinto en el desempate del cuarto parcial. Ahí estaba el verdadero examen. No solo en el tenis, sino en la respuesta mental después de dejar escapar la posibilidad de cerrar antes. Para un jugador joven, en su búsqueda de la primera victoria en Grand Slam, ese tipo de giro puede pesar el doble. Landaluce tuvo que volver a empezar cuando el partido ya llevaba más de tres horas de desgaste.

 

Y lo hizo. El español encontró la manera de sostenerse en el quinto set, de no dejar que el golpe emocional del cuarto parcial se convirtiera en una caída definitiva. El marcador recogió un triunfo de 4h30m, una duración que convierte su estreno victorioso en París en una prueba de fondo. En un Grand Slam, ganar rápido siempre ayuda. Pero ganar así también enseña. Enseña a convivir con la incomodidad, a aceptar los altibajos y a entender que los partidos al mejor de cinco sets rara vez siguen una línea recta.

 

Landaluce ya había dado señales importantes durante la temporada. Su explosión en Miami le permitió alcanzar los cuartos de final de un ATP Masters 1000, algo que volvió a conseguir en Roma días atrás. Pero Roland Garros ofrecía una exigencia diferente. Miami y Roma habían sido los golpes de impacto. París pedía oficio.

 

La tierra batida de París suele desnudar los procesos. En esta superficie no basta con un tramo brillante, ni con una secuencia de golpes ganadores, ni con un arranque de inspiración. Hay que construir una victoria durante mucho tiempo. Hay que aceptar que el rival vuelva. Que el marcador se ensucie. Que el cuerpo empiece a pesar. Que una ventaja deje de ser definitiva. En ese escenario, Landaluce encontró una respuesta que habla bien de su evolución.

 

El triunfo también encaja dentro de una fotografía española más amplia. Roland Garros 2026 reúne a varios nombres jóvenes del tenis nacional y Landaluce forma parte de ese grupo que empieza a tomar contacto con el Grand Slam desde dentro. Junto a Rafael Jódar (en segunda ronda) y Daniel Mérida (eliminado en su estreno ante Ben Shelton), representa una nueva generación que no necesita comparaciones imposibles, pero sí merece atención por lo que está empezando a construir. En el caso de Landaluce, la primera victoria en un grande llega como una confirmación íntima: el paso del talento señalado al jugador que empieza a ganar partidos largos en escenarios grandes.

 

No fue una victoria perfecta. Landaluce tuvo momentos de superioridad y tramos de dificultad. Tuvo que gestionar un partido que terminó llevándole hasta el quinto set. Tuvo que aceptar la tensión de una primera ronda que se alargó durante cuatro horas y media. Y tuvo que hacerlo ante un rival procedente de la fase previa, Prado Angelo, que obligó al español a trabajar cada tramo hasta el final.

 

La victoria le permite a Landaluce avanzar, pero sobre todo le entrega una experiencia que no se entrena de la misma manera fuera de los Grand Slam. El formato a cinco sets cambia la escala de todo. Amplía los márgenes, pero también los riesgos. Permite corregir, pero exige volver a ganar el partido varias veces. Para alguien de 20 años, cruzar esa frontera por primera vez tiene un valor especial.

 

Landaluce llegó a París con el cartel de jugador en crecimiento. Salió de su debut con una victoria que le pertenece de verdad. De esas que no se explican solo por el tenis que tienes, sino por lo que eres capaz de sostener cuando el partido se vuelve largo, incómodo y peligroso.

 

Su primera victoria en Grand Slam ya está escrita. Y, después de 4 horas y 30 minutos, tiene forma de batalla.

lunes, 25 de mayo de 2026

Con la presencia de Federer, Nadal, Djokovic, Sinner y Alcaraz, así fue el emotivo homenaje a Wawrinka en Roland Garros

 





Stan Wawrinka (113° de la ATP) no pudo superar a Jesper De Jong (106°) en el debut de Roland Garros y, a sus 41 años, disputó su último partido en el Grand Slam francés


Al finalizar el encuentro, el suizo recibió un emotivo homenaje que incluyó saludos, entre otros, de Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic (4°), Jannik Sinner (1°) y Carlos Alcaraz (2°).

 

La cancha Simonne-Mathieu se vistió de gala para lo que fue la última función de una leyenda. Campeón en el 2015, el oriundo de Lausana encandiló París con su prodigioso revés a una mano y, al terminar el duelo ante el neerlandés, con un score anecdótico, el oriundo de Lausana recibió una cálida ovación de todos los presentes, encabezada por su propio rival, procedente de la fase previa como lucky loser por la baja de último momento del local Arthur Fils (20°).

 

"Para ser honestos, no se trata sobre mí hoy. Hay una historia graciosa sobre Stan y es que jugó contra mi entrenador cuando yo era ball kid. No quiero decir que sos viejo ni que mi entrenador lo sea. Lo importante de hoy es Stan, la forma en la que peleó durante todo su camino. Creo que su revés y lo que ha hecho con su revés contra tantos jugadores fue asombroso. No hace falta decir más palabras", señaló De Jong, reconociendo que no era el verdadero protagonista de la jornada.

 

En algunas ocasiones, los adjetivos no alcanzan para dimensionar la clase de jugador que construyó Wawrinka a lo largo de su extensa y exitosa carrera. Durante el homenaje se visualizaron dos videos, uno de ellos con un resumen de sus participaciones en Roland Garros, desde su título junior, en 2003, hasta su consagración, en 2015, luego de vencer en la final a Novak Djokovic.

 

Las lágrimas de "Stan the Man" eran elocuentes; un llanto con mezcla de alegría y, probablemente, algo de nostalgia. Un par de palabras en francés, agradeciéndole al público, a De Jong y a los organizadores del torneo, entre ellos la extenista Amélie Mauresmo, fueron suficientes.

 

Sin embargo, pudo dedicarle un momento para hablar sobre los dichos del neerlandés sobre sus antecedentes con su entrenador. "Sé que jugué contra tu entrenador, pero eso no me hace más joven así que probablemente fue una buena decisión dejar de jugar", expresó entre risas.

 

Poco después fue el turno del segundo video que estaba preparado. El primero en aparecer en pantalla fue ni más ni menos que su compatriota Roger Federer: "Stan, felicitaciones por tu carrera y, especialmente, lo que hiciste al ganar en Roland Garros. Fue increíble lo que hiciste en la final ante Novak, es un recuerdo que nunca voy a olvidar y fue un placer compartir mucho tiempo contigo en el circuito a lo largo de tu carrera. Espero que puedas celebrar apropiadamente este final en Roland Garros y que puedas sentir todo el amor y disfrutar los últimos partidos de tu carrera".

 

Luego de las palabras del oriundo de Basilea, fue el turno del número 1 del mundo, el italiano Jannik Sinner. "Stan, increíble carrera y campeón de Grand Slam. Lo que hiciste fue verdaderamente asombroso. Tuve el placer de practicar con vos cuando era más joven y sé lo dedicado que fuiste en toda tu vida para ser el mejor tenista posible. Te deseo lo mejor en este nuevo capítulo y mucha salud también", aseveró el reciente campeón de Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma.

 

Si hay alguien que tiene la palabra autorizada en el certamen parisino es Rafael Nadal, dueño de 14 títulos. "Muchas felicitaciones por tu increíble carrera. Creo que crecimos juntos ya que arribamos al circuito más o menos al mismo tiempo. Fue un placer compartir contigo todos estos años. Tuviste una carrera inolvidable y te deseo lo mejor en el futuro", enfatizó el manacorí.

 

Posteriormente, fue el turno del español Carlos Alcaraz, alejado del Tour por una lesión en su muñeca derecha. Con su frescura y sonrisa natural declaró: "Stan the Man estoy muy agradecido por todo lo que hiciste por este deporte y estoy feliz por haber compartido el vestuario, prácticas y torneos juntos. Aprendí mucho de vos, así que muchas gracias".

 

El siguiente en aparecer fue Gaël Monfils, quien también está disputando su última temporada en el circuito. "Hermano, felicitaciones por todo lo que conseguiste. Stan the Man, siempre te admiré y vos lo sabés. Te veo como un gran campeón, una leyenda de nuestro deporte. Ganaste acá en Roland Garros, también me venciste acá. Ganaste tres Grand Slams. Stan the Man, la leyenda. Felicitaciones", cerró el local.

 

"Voy a venir también a verlo a Gaël", respondió poco después Wawrinka al escuchar las palabras del parisino en referencia al partido que tendrá en la noche francesa ante su compatriota Hugo Gaston en lo que podría ser una nueva despedida.

 

"Stanimal, mi hombre. Felicitaciones primero por tu maravillosa carrera. Fuiste muy inspirador para mí y para muchas otras generaciones contra las que competiste durante 25 años en el circuito. Sos múltiple campeón de Grand Slam, de la Copa Davis, medallista olímpico. Tuviste una carrera legendaria y es algo por lo que estar orgulloso. Estoy muy feliz de llamarte mi amigo", concluyó el balcánico Novak Djokovic.

 

Una despedida gigante para un gigante. La historia de Wawrinka en el tenis está por terminar aunque todavía restan escribirse las últimas palabras. La temporada 2026 aún no terminó y hay tiempo para que el suizo agregue algún capítulo más.



Ganaba por dos sets, sufrió mareos y fiebre, se lo empataron, pero al final ganó: así fue el mejor partido de Roland Garros

 

 

Roland Garros 2026 ya puede darse el gusto de decir que tuvo, en apenas su primera ronda, el mejor partido del torneo. 


Después de estar dos sets arriba, desperdiciar cinco match points, sufrir mareos y fiebre, además de que le empaten el marcador, Casper Ruud terminó llevándose una épica victoria en París por 6-2, 7-6 (5), 5-7, 0-6 y 6-2 ante Roman Safiullin.

 

Fueron muchos los condimentos que tuvo el encuentro entre el noruego y el ruso. Primero, el trámite empezó muy favorable para el ex Top 3 del mundo: dos sets a su favor y con ventaja de 5-2 en el tercero. Pero cuando todo parecía ir en el mejor de los sentidos para el nórdico, apareció un momento oscuro y de muchos problemas.

 

Safiullin ganó cuatro juegos consecutivos, con dos quiebres incluidos y llevó todo al cuarto set. Allí, Ruud empezó a sufrir por culpa del excesivo calor que reinó sobre París durante toda la jornada. Por culpa de las temperaturas, pidió asistencia médica en dos oportunidades, padeció fiebre y sintió mucho mareos que complicaron el desarrollo de su partido y que no le dejaban ver la pelota. Como si fuera poco, el ruso también tuvo que ser atendido por problemas en su espalda, aunque se quedó con la manga por un contundente 6-0.

 

Con todos esos problemas a la vista, el partido se fue a un quinto set que pudo haber ido para cualquiera de los dos lados. Pero finalmente la moneda cayó para Ruud, que recuperó fuerzas luego de la asistencia que le brindaron. Con un 6-2 sin atenuantes y muchísima fuerza de voluntad, ganó el encuentro y festejó, con el poco aire que le quedaba, a lo grande.

 

"Me siento cansado, me sentí horrible al final del tercer y cuarto set, no podía ver bien la pelota y tenía fiebre alta. No quería retirarme e irme a casa, prefería perder 0-6" manifestó Ruud luego del partido ante Safiullin, contando los problemas que tuvo y como atravesó el encuentro.

 

Con esta victoria, el noruego se metió en la segunda ronda de Roland Garros donde enfrentará a Hamad Medjedovic. Quien resulte ganador de este partido clasificará a la tercera fase y se medirá ante Lorenzo Sonego o Tommy Paul.



Alicia Dudeney se proclama campeona del IV ITF Ene Construcción Estepona Women’s Open Málaga

 



La británica Alicia Dudeney se proclamó este domingo campeona del IV ITF Ene Construcción Estepona Women’s Open, poniendo el broche final a una gran semana de tenis internacional en las instalaciones de Bel Air Tennis, en Estepona. 


La primera edición del torneo como categoría ITF W35 concluyó con una final de gran nivel entre la británica Alicia Dudeney y la francesa Nahia Berecoechea, dos de las jugadoras más destacadas de toda la semana y protagonistas de un torneo que ha vuelto a situar a Estepona y a la Costa del Sol en el panorama internacional del tenis femenino. 


El encuentro arrancó con una Alicia Dudeney muy sólida desde el fondo de pista y dominando el ritmo del partido desde los primeros juegos. 


La británica mostró su mejor versión para imponerse en el primer set por un contundente 6-1 en apenas 24 minutos. Sin embargo, Nahia Berecoechea reaccionó en la segunda manga demostrando personalidad y carácter competitivo. 


La francesa logró rehacerse de un inicio complicado y terminó llevándose el set por 6-3, haciendo creer a las gradas de Bel Air Tennis en una posible remontada. Ya en el tercer y definitivo parcial, Dudeney volvió a mostrar el nivel que la había convertido en una de las favoritas al título. 


La británica tomó rápidamente ventaja en el marcador y terminó cerrando el partido por 6-2 para conquistar el torneo y sumar así su segundo título consecutivo dentro del circuito internacional ITF. 


Con esta victoria, Alicia Dudeney inscribe su nombre en el palmarés del torneo en una edición muy especial para la organización, marcada por el crecimiento del evento a categoría W35 y por el gran nivel mostrado durante toda la semana por jugadoras llegadas de diferentes partes del mundo. 


La ceremonia de entrega de premios contó con la presencia del alcalde de Estepona, José María García Urbano, encargado de entregar el trofeo de finalista a Nahia Berecoechea. 


El premio de campeona fue entregado por Alejandro Reina, en representación de ENE Construcción, patrocinador principal del torneo, junto al director del torneo y gerente de Bel Air Tennis, Sergio Gómez. 


Desde la organización se quiso destacar especialmente el apoyo de patrocinadores, instituciones y colaboradores, fundamentales para el crecimiento y consolidación del torneo, así como agradecer la gran respuesta del público que ha acompañado cada jornada en Bel Air Tennis durante toda la semana de competición. 


El IV ITF Ene Construcción Estepona Women’s Open cierra así una edición histórica, consolidándose como una de las grandes citas del tenis femenino internacional en Andalucía y reforzando el posicionamiento de Estepona y de la Costa del Sol como destinos deportivos de referencia. 


Para más información sobre el torneo, los patrocinadores y cómo participar en las actividades relacionadas, no dude en ponerse en contacto con: Bel Air Tennis & Padel Club * * Teléfono: +34 952 883 221 * * Email: info@belairtennis.com * * * * Sitio web: https://esteponawomenopen.com









La finalista, Nahia Berecoechea

La campeona, Alicia Dudeney

La campeona Alicia Dudeney junto a la finalista Nahia Berecoechea

Las finalistas junto a Alejandro Reina (ENE Construcción)José María García Urbano, (Alcalde de estepona) y Sergio Gómez Barrio, (Director del torneo y gerente de Bel Air Tennis). 



Rafa Jódar se estrena con una nota muy pero que muy alta en París

 



El español resuelve con contundencia el primer partido de su carrera en Roland Garros


Rafael Jódar no necesitó demasiado tiempo para dejar su primera huella en Roland Garros. 


El español, cabeza de serie No. 27 del cuadro, superó este lunes a Aleksandar Kovacevic por 6-1, 6-0 y 6-4, firmando un estreno tan contundente como significativo en el Grand Slam parisino. En su primera aparición profesional en el Bois de Boulogne, el madrileño no solo resolvió con autoridad dentro de la pista. También empezó a descubrir, y a manejar, todo lo que ocurre alrededor de un escenario de esta dimensión.

 

La victoria tuvo una lectura evidente en el marcador. Jódar dominó el partido desde el inicio, impuso ritmo, evitó que Kovacevic encontrara continuidad y resolvió en tres sets un debut que podía haber escondido muchas más trampas. El estadounidense llegaba como un rival con experiencia, instalado en el Top 70 y reciente semifinalista en Hamburgo, pero apenas pudo discutir el control de un jugador que entró en Roland Garros con una mezcla de ambición y serenidad poco habitual para alguien que estaba viviendo el torneo por primera vez.

 

Pero el verdadero valor del debut de Jódar no estuvo solo en el marcador. Estuvo también en la forma de vivirlo. En un Grand Slam, especialmente cuando se atraviesa por primera vez, el partido no empieza ni termina en la pista. Hay público, ruido, cámaras, entrevistas, esperas, obligaciones, rutinas distintas y una sensación de exposición que no existe con la misma intensidad en otros torneos. Jódar lo está descubriendo en tiempo real, pero su discurso tras la victoria dejó una sensación clara: entiende que esa adaptación forma parte del aprendizaje.

 

“Hay mucha gente, obviamente, viendo los partidos, pero yo creo que también eso es lo que hace que el torneo y que los Grand Slam sean especiales, que solo haya cuatro durante el año”, dijo el español. “Hay mucha gente viendo los partidos y es mi primer año. Estoy intentando adaptarme de la mejor manera posible a estos cambios”.

 

La respuesta resume bien el momento que atraviesa. Jódar viene de una ascensión acelerada, de pasar en pocos meses de competir en otro tipo de escenarios a presentarse en París como cabeza de serie en un grande. Esa condición cambia la manera de mirar el cuadro. Ya no aparece únicamente como promesa. Aparece como jugador señalado.

 

El propio Jódar reconoció esa diferencia entre lo que vivía hace apenas un año y lo que está viviendo ahora. “El año pasado, cuando jugaba los partidos que jugaba, en Challengers, era diferente”, recordó. “Pero creo que lo estoy haciendo bien y, de momento, me estoy sintiendo muy bien, tanto dentro de la pista como en las cosas que tengo que hacer fuera”.

 

Esa naturalidad también apareció en la gestión de las condiciones. París vivió una jornada de mucho calor, una dificultad que afectó a varios jugadores durante el arranque del torneo. Jódar, en cambio, resolvió rápido, pero no minimizó la exigencia del día. “Es verdad que las temperaturas son muy elevadas, pero no solo para mí, sino también para el rival y para todos los jugadores”, explicó. “Hay que intentar adaptarse bien, hidratarse bien, preparar el cuerpo para un partido largo y con temperaturas altas durante todo el partido”.

 

La palabra que más se repitió en su análisis fue adaptación. Adaptarse al calor, al ruido, al entorno, al formato, a los tiempos y a la experiencia de un Grand Slam. Su tenis respondió con una autoridad que evitó un desgaste excesivo, pero su mirada siguió siendo prudente. “Al final son condiciones que no puedes controlar”, añadió. “Entonces tienes que intentar aceptarlas y adaptarte de la mejor manera posible”.

 

El debut tenía además una carga emocional evidente. Jódar no estaba jugando una primera ronda cualquiera. Era su primer partido profesional en Roland Garros, en el Grand Slam que más peso tiene dentro de la historia del tenis español. Su padre le dejó una consigna sencilla antes de salir a pista: disfrutar. “Lo que me ha dicho es lo que siempre me dice: que disfrute”, contó. “No todos los días se va a debutar en un Grand Slam, en Roland Garros. Ese era el objetivo principal”.

 

La frase ayuda a entender el equilibrio con el que afrontó el estreno. Disfrutar no significaba relajarse. Significaba aceptar el momento sin quedar atrapado por él. “Yo sabía que en un Grand Slam los partidos son mucho más largos, entonces pueden pasar muchas cosas”, señaló. “He empezado bien, jugando un buen tenis y sintiéndome bien en la pista. Luego, como es tan largo el partido, eso da pie a que los partidos se enreden un poquito más y haya algún momento en el que haya que sufrir. Pero es normal. Al final no va a ir todo rodado”.

 

En su caso, el sufrimiento llegó de manera controlada. Kovacevic encontró algo más de resistencia en el tercer set, pero Jódar evitó que el partido cambiara de temperatura emocional. La diferencia entre un debut ilusionante y un debut incómodo puede estar en esos tramos. El español los atravesó sin dramatismo, manteniendo la ventaja y cerrando una victoria que le permite llegar a la segunda ronda con energía intacta.

 

También ahí apareció una lectura profesional. Ganar rápido en un Grand Slam no solo sirve para avanzar. Sirve para proteger el cuerpo. Jódar explicó que las horas posteriores al partido forman parte esencial de la competición. “Al final, tú ganas un partido, pero tienes que tener la mentalidad y pensar que, en este caso, en dos días vas a tener que jugar otro”, dijo. “Tienes que preparar tu cuerpo de la mejor manera posible, y creo que las dos, tres horas después del partido son muy importantes para cuidar tu cuerpo y para que la recuperación de los siguientes días vaya mejor”.

 

Su próximo rival será James Duckworth, en una segunda ronda que ya le coloca ante otra oportunidad de prolongar su estreno parisino. Jódar ha llegado a Roland Garros en plena aceleración, pero su primera tarde dejó una señal especialmente valiosa: no solo está aprendiendo a ganar en escenarios grandes. También está aprendiendo a vivir dentro de ellos.

 

En París, donde todo pesa un poco más, el español empezó ligero, contundente y consciente. Tres cualidades que, en un debut de Grand Slam, no siempre aparecen juntas.

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