TENSIONPOINT TENNIS STRINGS

martes, 2 de junio de 2026

La WTA celebra el regreso de la legendaria Serena Williams al escenario mundial del tenis.

 



El WTA Tour Driven by Mercedes-Benz celebra este lunes la noticia del regreso de Serena Williams al tenis profesional, casi cuatro años después de su retirada en el US Open de 2022. 


La leyenda del tenis estadounidense, que estaba a un mes de cumplir 41 años cuando se despidió, planea retomar su icónica carrera la próxima semana en el HSBC Championships, un torneo WTA 500 que se celebrará en el Queen's Club de Londres. Williams ha recibido una invitación para jugar dobles, y su compañera se anunciará próximamente.

 

A lo largo de su revolucionaria carrera, Williams, que ahora tiene 44 años y ocho meses, ostentó el puesto número 1 del ranking mundial de la WTA durante 319 semanas. Su palmarés de 73 títulos individuales, incluyendo 23 trofeos de Grand Slam ganados en un periodo de 18 temporadas, constituye un récord en la Era Abierta. Ganadora de 39 títulos importantes en total, además de múltiples medallas olímpicas, sigue siendo la única jugadora en lograr el "Golden Slam" tanto en individuales como en dobles, y es la máxima ganadora de premios en metálico en el deporte femenino.

 

En 2014, Serena Williams defendió con éxito cinco títulos, la mayor cantidad en una sola temporada de su carrera, incluyendo una victoria sobre Sara Errani para ganar su tercer trofeo de Roma


«Serena es una de las mejores atletas de todos los tiempos, con un legado que trasciende las canchas», declaró Valerie Camillo, presidenta de la WTA. «Su regreso es una muestra de su pasión por la competición, y estoy deseando verla enfrentarse a una nueva generación de jugadoras de élite. Serena no es solo una gran campeona. Es una empresaria de éxito, una firme defensora de las causas importantes y una de las mujeres más emblemáticas del mundo. Nos entusiasma darle la bienvenida de nuevo al circuito WTA en este momento tan emocionante para el tenis femenino».

 

Ahora madre de dos hijas, Olympia (nacida en 2017) y Adira (nacida en 2023), Williams ya se encuentra entre las nueve número 1 individuales que han regresado al circuito WTA después de dar a luz, junto con Margaret Court, Evonne Goolagong Cawley, Lindsay Davenport, Kim Clijsters,Victoria Azarenka, Caroline Wozniacki, Angelique Kerber y Naomi Osaka.


“Serena llevó el tenis a otro nivel y es increíble para este deporte que esté superando los límites y regresando”, dijo Martina Navratilova, la anterior número 1 del mundo de la WTA de mayor edad en regresar tras su retiro, con 43 años y 10 meses. “Muchas de las jugadoras más jóvenes nunca tuvieron la oportunidad de enfrentarse a ella; algunas quizás nunca la hayan visto por televisión, así que esta será una experiencia nueva y emocionante”.

 



El bis de Serena en contexto

En los últimos años, Williams se ha centrado en diversas iniciativas empresariales. Serena Ventures, un fondo de capital riesgo creado en 2017, ha invertido en más de 85 empresas, priorizando aquellas fundadas por mujeres o personas de color. Su cartera de inversiones en el sector deportivo incluye participaciones en el equipo de la WNBA Toronto Tempo y en el Angel City FC de la NWSL. Este año, participó en la docuserie de Prime Video The CEO Club, donde también ejerció como productora ejecutiva a través de su empresa, Nine Two Six Productions.

 

Cuando Navratilova regresó a la competición en el año 2000, llevaba más tiempo alejada del tenis —casi seis años, a pesar de una única aparición en dobles en el US Open de 1995—, pero se había retirado a una edad más temprana que Serena, en el Virginia Slims Championships (Finales de la WTA) en 1994, cuando tenía 38 años.

 

Décadas después, Navratilova sigue siendo la jugadora de mayor edad en ganar un partido individual de Grand Slam; tenía 47 años y ocho meses cuando derrotó a Catalina Castaño en la primera ronda de Wimbledon 2004. Durante este período, ganó tres títulos de Grand Slam en dobles mixtos y coronó su carrera al ganar el US Open 2006 con Bob Bryan, pocas semanas antes de cumplir 50 años.

 

En dobles femeninos, Lisa Raymond ostenta el récord de la campeona de Grand Slam de mayor edad: la estadounidense tenía 38 años y 30 días cuando conquistó el US Open de 2011 junto a Liezel Huber. En cuanto a parejas de dobles, Hsieh Su-Wei y Barbora Strycova sumaban una edad combinada de 74 años y 303 días cuando ganaron Wimbledon en 2023.

  


Los momentos más destacados de la carrera de Serena hasta el momento

Williams disputó su primer partido de clasificación de la WTA en la ciudad de Quebec en 1995 y debutó en el cuadro principal de Moscú en 1997, cuando tenía 15 años. A finales de 1998, ya se encontraba entre las 20 mejores del mundo y un puesto entre las 5 mejores en la temporada de 1999 —el año en que ganó el primero de sus 73 títulos individuales (París Indoor) y 23 títulos de Grand Slam (US Open)— significó que estaba en camino de redefinir el deporte.

 

Williams tenía 20 años cuando alcanzó el puesto número 1 del ranking WTA el 8 de julio de 2002. Solo Stefanie Graf y Martina Navratilova han liderado el ranking durante más de 319 semanas, y Williams comparte con Graf un récord de 186 semanas consecutivas en la cima. Tras asegurar el puesto número 1 del ranking WTA al final de la temporada en cinco ocasiones, Williams acumuló 16 temporadas entre las diez mejores y, en abril de 2017, a los 35 años, se convirtió en la jugadora de mayor edad en alcanzar el número 1, 15 años después de su primer reinado.

 

Williams también disfrutó de un éxito tremendo en dobles. Acumuló un récord de 192 victorias y 35 derrotas y ganó 22 de sus 23 títulos con Venus Williams, el otro con Alexandra Stevenson en Leipzig en 2002. Solo perdió dos finales de dobles, la más reciente en Auckland en 2020, haciendo pareja con Caroline Wozniacki. Las hermanas Williams estuvieron invictas en 14 finales de Grand Slam y en el verano de 2010 compartieron el puesto número 1 del ranking mundial de dobles de la WTA durante ocho semanas. El primer éxito de Serena en los torneos importantes llegó en dobles mixtos, con títulos en Wimbledon y el US Open en 1998, ambos con Max Mirnyi.

 

Además, los triunfos olímpicos convierten a Williams en la única jugadora, hombre o mujer, en lograr un "Golden Slam de carrera" al ganar los títulos individuales y de dobles en los cuatro torneos de Grand Slam en algún momento, así como medallas de oro tanto en individuales (Londres 2012) como en dobles (Sídney 2000, Pekín 2008 y Londres 2012, todas con Venus).

 

Cifras sobre las que construir

Williams disputó la última de sus 33 finales de Grand Slam en el US Open de 2019, contraBianca Andreescu

Veinte años después de haber derrotado a la entonces número uno del mundo, Martina Hingis, para conseguir su primer título de Grand Slam en el US Open de 1999. Su último título de Grand Slam lo obtuvo en el Abierto de Australia de 2017, donde venció a Venus en la final estando embarazada de Olympia.

 

Tras su derrota en la tercera ronda ante Ajla Tomljanovic en el US Open de 2022, se despidió con un impresionante récord de 858 victorias y 156 derrotas (84,6% de acierto), la cuarta mayor cantidad de victorias individuales en la historia de la WTA, solo superada por Navratilova (1442), Chris Evert (1309) y Graf (902). De sus 81 participaciones en Grand Slam, ganó un récord de 367 partidos, superando las 306 de Navratilova.

 

Entre los numerosos récords establecidos, Williams sigue siendo la líder histórica en premios en metálico en el deporte femenino, con más de 94,8 millones de dólares ganados durante su carrera. Encabezó la clasificación anual de premios en metálico de la WTA en seis ocasiones (2002, 2008-09, 2013-15). Sus ganancias de 12.385.572 dólares en 2013 mantuvieron el récord de la WTA para una sola temporada hastaAryna Sabalenka superó los 15 millones de dólares en 2025.

Una hora de tenis le alcanzó a Mirra Andreeva para volver a las semifinales de Roland Garros

  


Mirra Andreeva jugó un tenis perfecto a lo largo de 56 minutos para alcanzar su segunda semifinal de Grand Slam, ambas en Roland Garros. Lo hizo con un contundente 6-0 y 6-3 a Sorana Cirstea en una Philippe Chatrier techada.

 

Si en el primer set maniató a su rival y no la soltó hasta llevarse el parcial (ganando el 85% de los puntos con su primer servicio), en el segundo manejó los tiempos, soltó tiros increíbles y su tenis fluyó hasta lograr un break que le permitiera la ventaja hasta desembocar en el "game, set and match".

 

Al final del partido, la siberiana había conectado 18 golpes ganadores (su rival solo cuatro), con una gran precisión en su servicio y seis quiebres al resto contra la rumana.

 

Con 20 partidos ganados de los últimos 23 en cancha es la adolescente con el mayor número absoluto de victorias en el cuadro principal de singles femeninos en Roland Garros en lo que va del nuevo siglo superando a Coco Gauff.

 

En lo que va de temporada, la entrenada por Conchita Martínez ganó el torneo de Linz, alcanzó las semifinales en Stuttgart, la final en Madrid y los cuartos de final en Roma. Ahora, se ha clasificado para su undécima semifinal en el circuito de Grand Slam, la sexta en polvo de ladrillo y la segunda en un Grand Slam después de la que alcanzó (y perdió contra Jasmine Paolini) en Roland Garros 2024.

 

Espera por una ucraniana en la anteúltima ronda: Elina Svitolina o Marta Kostyuk.


lunes, 1 de junio de 2026

Roland Garros sancionó a Daniel Vallejo con una multa que es récord

 

Jueza del partido ayudando al ganador del partido, el francés de 17 años, Moïse Kouame

 Daniel Vallejo, tenista paraguayo 


Finalmente, Roland Garros le impuso una sanción de 65.000 euros al tenista paraguayo Daniel Vallejo, por haber asegurado que el partido que perdió contra el francés Moise Kouamé debió ser arbitrado por un juez y no por una jueza.

 

La multa de 65.000 euros a Daniel Vallejo es la más abultada en la historia del torneo.


La Directora del torneo y extenista , Amélie Mauresmo, consideró inaceptables las palabras del jugador paraguayo


Así lo confirmó la propia Directora del torneo, Amélie Mauresmo, en una conferencia de prensa en la que consideró "inaceptables" las palabras de Vallejo. La multa impuesta corresponde aproximadamente a la mitad del premio que se llevó el paraguayo por haber alcanzado la segunda ronda, señaló la ex tenista francesa.

 

Roland Garros había adelantado que sería una sanción "significativa" al jugador, que inicialmente aseguró que sus palabras se habían sacado de contexto pero posteriormente pidió perdón.

 

El paraguayo se presentó, en la capital francesa, por primera vez en un torneo Grand Slam y cosechó su primera alegría al vencer al británico Cameron Norrie, antes de despedirse en un maratónico cruce ante la revelación del campeonato en un partidazo.

 

"Es difícil que un árbitro pueda manejar esta situación (...) Este tipo de partidos tiene que arbitrarlos un hombre, es difícil que una mujer pueda hacerlo, es un público muy pesado, hay que tener mucha fortaleza para ir en contra del público", dijo Vallejo al medio digital Clay.

 

El torneo señaló en su comunicado que las palabras del tenista paraguayo, de 22 años, son "inaceptables" y consideró que "el valor de los árbitros no se mide por su género, sino por su profesionalismo y su capacidad a dirigir en el alto nivel".

 

La multa de 65.000 euros es la más abultada en la historia del torneo. "Está claro que es algo inaceptable para nosotros, para el torneo, para la Federación incluso más allá del torneo. Este tipo de comentario no tiene cabida aquí", dijo Mauresmo.

 

Preanunciada la sanción, el dueño de cinco títulos Challenger y pupilo del argentino Andrés Schneiter, se defendió tras sus dichos y aclaró que los mismos fueron mal interpretados. "Tengo respeto por la jueza y el trabajo que hizo. Me disculpo con ella, estaba muy acalorado y con muchas emociones después de cinco horas de partido".



Roland Garros 2026: Joao Fonseca, Rafael Jódar y Jakub Mensik, protagonistas de un hito histórico en Grand Slam

  


Joao Fonseca, Rafael Jodar y Jakub Mensik lograron una hazaña sin precedentes en este siglo. 


Es que alcanzaron los cuartos de final de Roland Garros este domingo y están haciendo historia.

 

En cuartos de Roland Garros, habrá duelo entre Fonseca y Mensik. 


Con los resultados en la mesa, son ellos tres los tenistas hombres menores de 21 años que alcanzaron los cuartos de final de un torneo de Grand Slam por primera vez en el siglo XXI.

 

Fonseca ganó otro partidazo, eliminó a uno de los máximos favoritos y se permite soñar en Roland Garros 2026

 

Novedoso panorama en Roland Garros: por primera vez en diez años, el torneo tendrá dos campeones debutantes

 

Récords, marcas y mucho más: por qué Roland Garros 2026 ya se convirtió en un torneo histórico


Cabe recordar que el brasileño, de 19 años, derrotó a Casper Ruud, dos veces finalista del torneo, luego de vencer a la leyena Novak Djokovic en la ronda anterior.

 

El español, también de 19 años, eliminó a su compatriota Pablo Carreño en octavos de final. Mientras tanto el checo, de 20 años, se impuso en un maratónico partido a cinco sets contra Andrey Rublev.

 

En cuartos, habrá duelo entre Fonseca y Mensik, mientras que el español se topará con Alexander Zverev, máximo favorito.



Cinco objetivos para Rafa Jódar en los CF de Roland Garros

 



El español se medirá por primera vez a un Top 10 en Grand Slam


Rafael Jódar se ha convertido en un protagonista absoluto en Roland Garros, donde este martes medirá a Alexander Zverev buscando una plaza en las semifinales. 


La irrupción del madrileño es una de las grandes historia de la temporada 2026, un curso ya marcado por la llegada del talento joven con una fuerza meteórica ante la élite del deporte. El Grand Slam de la arcilla está asistiendo a la frescura de un grupo de jugadores en pleno ascenso, con la figura de Jódar como referente de primer orden. ‘¡Vamos, Rafa!’, un cántico icónico en la capital francesa, ha recuperado todo el sentido de manera inmediata.


Estos serían algunos factores que rodearán el partido del #NextGenATP español en los cuartos de final de París.

 

Primera visita a una central de Grand Slam

El componente escénico será un factor especial para Jódar, que conocerá este martes uno de los puntos más emblemáticos del deporte. El español competirá sobre la arcilla de la Court Philippe-Chatrier, donde vivirá la primera experiencia de su carrera en una pista central de Grand Slam. Será el momento de conocer uno de esos escenarios donde los grandes iconos forjaron su leyenda, una cancha con la que ha soñado desde que empuñara la raqueta siendo apenas un niño. Tras una gira de tierra batida de adaptación a grandes escenarios, llegando a pisar el Estadio Manolo Santana de Madrid o el Campo Centrale de Roma, el español subirá la apuesta en la pista más fotografiada de París. Después de completar una remontada suprema en la Court Suzanne Lenglen este domingo, Jódar afronta una verdadera prueba de frialdad en un escenario único: el que pone la Copa de los Mosqueteros a disposición de sus candidatos.

 

Primer duelo Top 10 en Grand Slam

La verdadera prueba de fuego que tendrá entre manos. Las cinco mangas sobre arcilla ante uno de los mejores jugadores del mundo serán el termómetro para el juego del español. En mitad de una temporada de eclosión formidable, Jódar ha acumulado tres partidos ante figuras Top 10 (1-2), conociendo de primera mano el ritmo de los tenistas más estables del vestuario. Sin embargo, hacerlo en un Grand Slam será un prueba sin precedente para el joven prodigio madrileño. Ganar torneos históricos en el tenis exige superar esta prueba de manera habitual, incluso en múltiples ocasiones dentro de un mismo evento. El partido tendrá múltiples lecturas antes de saltar a la pista: prueba de aprendizaje, reto de madurez, desafío a su resistencia mental,… Cualquier enfoque conllevará una lectura común: la necesidad de resistir durante muchos minutos la fortaleza de un líder del vestuario. El No. 3 del mundo espera al otro lado de la red, en un partido donde el final no estará a la vista al conectar el primer golpe.

 

Plaza virtual en las Nitto ATP Finals

La irrupción de Jódar en 2026 está alcanzando límites difíciles de prever y un dato sirve para resumir esta realidad: si consigue vencer a Zverev este martes, virtualmente ocupará una plaza de acceso directo a las Nitto ATP Finals. Con cinco meses completos de temporada ya en las piernas, el hito no sería fruto de un brillo puntual, sino la consecuencia directa de una regularidad establecida en los mayores eventos del circuito. Gracias a su irrupción en Roland Garros, Jódar ha escalado del No. 17 al No. 9 de la PIF ATP Live Race To Turin, convirtiéndose en un candidato real a disputar la copa de maestros por primera vez en su carrera. Hace apenas unos meses, el español fue uno de los protagonistas en las Next Gen Finals que pusieron el broche a la temporada 2025. La transición para competir ante los mejores talentos del deporte, una misión que suele conllevar años de experiencia, ha sido un escalón de dominio inmediato para el madrileño.

 

Llegada al Top 20 mundial

Un año atrás, Jódar se encontraba disputando eventos del ATP Challenger Tour, sobre superficie dura en Estados Unidos, a las puertas de ingresar en el Top 700 del PIF ATP Rankings. Un universo completamente alejado de la arcilla de Roland Garros. El español, que comenzó la gira de tierra batida como No. 89 mundial, se encuentra a una victoria de garantizar su aterrizaje entre los 20 mejores tenistas del mundo. Un triunfo este martes ante Zverev le colocaría, además, como segunda raqueta de La Armada, solamente por detrás de Carlos Alcaraz. Este crecimiento tendría una consecuencia evidente mirando a corto plazo en el calendario ATP Tour: Jódar tendría potencial para parte como cabeza de serie en cualquier evento de la segunda mitad de la temporada, sin puntos a defender en ninguno de ellos. Si la eclosión mostrada en los últimos meses ha sido vertiginosa, el madrileño tendría una potente carta guardada para seguir multiplicando su peso en el vestuario camino de la primera línea.

 

Tras hitos únicos de Nadal de París

Jódar aspira a pisar una semifinal de Roland Garros antes de cumplir los 20 años, un hito que solamente Rafael Nadal logró para el tenis masculino español en la Era Abierta (desde 1969). Colocarse entre los últimos cuatro aspirantes a la Copa de los Mosqueteros, algo que exige una experiencia inmensa en un deporte agotador, es una hazaña que el madrileño ya tiene apenas a un paso de distancia. Otra gesta podría unir este viernes Jódar con la leyenda de Manacor: conseguir escalar hasta la penúltima ronda en su primera visita al torneo. Ningún otro hombre español consiguió un éxito tan inmediato en el Grand Slam de tierra batida, una realidad que sirve para colocar en perspectiva la irrupción que aspira a completar en la capital francesa.

domingo, 31 de mayo de 2026

Rafa Jódar mantiene la tradición española en Roland Garros



La Armada siempre ha contado con un cuartofinalista desde 1996


Hay que remontarse treinta años atrás para encontrar un cuadro de Roland Garros sin españoles en cuartos de final. Y esta temporada no será una excepción. De la mano de Rafael Jódar, que derrotó este domingo en cuarta ronda a su compatriota Pablo Carreño Busta por 4-6, 4-6, 6-1, 6-2, 6-2, la Armada se garantizó un representante entre los ocho mejores del torneo.

 

Fue en la edición de 1996, cuando el tenis español se quedó en blanco. Después de tres años consecutivos, en los que Sergi Bruguera completó grandes actuaciones con dos títulos (1993, 1994) y una presencia más en semifinales (1995), al año siguiente el catalán cedió en la segunda ronda frente al No. 1 Pete Sampras en cinco sets. De los 14 españoles que partieron en primera ronda en el cuadro principal, Francisco Clavet —único superviviente en octavos de final— no pudo avanzar frente al favorito No. 6 Yevgeny Kafelnikov.

 

Desde entonces, se estableció una racha que aún no conoce fin. En 1997, Bruguera regresó a la última ronda en París, aunque esta vez no pudo con Gustavo Kuerten. Y una temporada después, Carlos Moya derrotó Alex Corretja en la final. En 1999, fue el mismo Corretja la figura más destacada, avanzando a cuartos de final, mientras que en el año 2000, Juan Carlos Ferrero se quedó a las puertas de la final.

 

El siglo XXI vio a España levantar un imperio en la Philippe-Chatrier. En 2001, Corretja acarició el título frente a Kuerten. En 2002, Alberto Costa superó a Ferrero en la final, mientras que en 2003, el propio Ferrero levantó su primer Grand Slam. En 2004, Moyà sobrevivió en una edición dominada por el tenis argentino, con tres semifinalistas de esta nacionalidad (Gastón Gaudio, Guillermo Coria y David Nalbandian.

 

Y, a partir de 2005, surgió el nombre propio que ha marcado una Era no sólo en este torneo si no la historia de este deporte: Rafael Nadal. El manacorí escribió las páginas más brillantes de su reinado sobre tierra batida, conquistando 14 Copas de los Mosqueteros entre 2005 y 2022. En las únicas ediciones que no lo hizo, el mismo Nadal y Ferrer llegaron a cuartos en 2015; Albert Ramos Viñolas lo consiguió en 2016 y tanto Nadal como Alejandro Davidovich Fokina lo lograron en 2021.

 

Entre 2023 y 2025, Carlos Alcaraz tomó el testigo de Nadal, llegando a una semifinal y recogiendo la corona de campeón en los dos años siguientes (2024-25). Pero esta vez, el murciano no pudo viajar a París para defender el título por lesión. En ese escenario, el tenis español no quedó huérfano, porque tanto prometedora raqueta de 19 años, Jódar, como el experimentado Carreño Busta aseguraron un cuartofinalista en 2026.

 

Además, el #NextGenATP se sitúa ahora como líder de la temporada en victorias sobre tierra batida, la primera vez que disputa esta gira en el ATP Tour. El madrileño de 19 años, con un índice de victorias y derrotas Infosys ATP de 19-3, supera los 18 partidos ganados en la superficie que contempla Jannik Sinner.

 

Más victorias sobre tierra batida en 2026

Rafael Jódar: 19-3

Jannik Sinner: 18-1

Luciano Darderi: 17-9

Casper Ruud: 16-4

Alexander Zverev: 16-4

 

De esta forma, Jódar se convirtió en el cuarto español menor de 20 años en llegar a cuartos de final de Roland Garros en la Era Abierta, siguiendo los pasos de A. Costa (19) en 1995, Nadal (18) en 2005 y Alcaraz (19) en 2022.

 

¿Sabías que…?

El tenis español ha contado con, al menos, un representante en cuartos de final en el cuadro masculino en 33 de las 34 ediciones más reciente de Roland Garros.


La nueva joya del tenis se metió en los cuartos de final de Roland Garros, igualando la marca de Federer, Nadal y Djokovic

 


Jódar escaló virtualmente hasta el 22° puesto del ranking mundial ATP. 


Meses inolvidables aquellos que está viviendo el español Rafael Jódar (29°), quien pasó de competir en el circuito Challenger a convertirse en la nueva joya del tenis, confirmando su gran momento al vencer a su compatriota Pablo Carreño Busta (89°) por 4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2, meterse en los cuartos de final de Roland Garros 2026 y alcanzar una marca de Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic.

 

Después de derrotar a Aleksandar Kovacevic (67°), James Duckworth (82°) y Alex Michelsen (42°) en las fases previas, el madrileño, de 19 años y debutante en el Tour en el inicio de la vigente temporada, saltó este domingo a la court Suzanne Lenglen para citarse ante un jugador de mayor experiencia como el gijonés, de 34, ex número 10 del mundo y medallista olímpico, quien dictaría el ritmo del partido para adelantarse 2-0 en sets e ilusionarse con clasificar por tercera ocasión entre los ocho mejores en el evento francés.

 

Sin embargo, el reciente campeón del ATP 250 de Marrakech, que también venía de destacadas performances en el ATP 500 de Barcelona, y los Masters 1000 de Madrid y Roma, exhibiría una magnífica reacción para romper seis veces el servicio rival, ganar 18 de los 23 games posteriores y acceder a cuartos de final en su estreno absoluto en el Grand Slam parisino, algo que solo habían conseguido 12 tenistas hasta el momento, destacándose Mats Wilander, Juan Carlos Ferrero, Nadal y Jannik Sinner.

 

Por otro lado, el pupilo de su padre, el cual también se transformó en el jugador con más triunfos sobre polvo de ladrillo en el actual calendario, superando los 18 éxitos del italiano Sinner, se convirtió en el octavo adolescente en avanzar a la instancia en cuestión en Roland Garros en el siglo XXI, luego de los mencionados Federer (2001), Nadal (2005) y Djokovic (2006), el lituano Ernests Gulbis (2008), Sinner (2020), su coterráneo Carlos Alcaraz (2022) y el danés Holger Rune (2022).

 

En pos de seguir haciendo historia, el participante en la pasada edición de las Next Gen Finals, que escaló virtualmente hasta el 22° puesto del ranking ATP, enfrentará al ganador del duelo entre el alemán Alexander Zverev (3°), máximo favorito al título, y el lucky loser neerlandés Jesper De Jong (106°).


sábado, 30 de mayo de 2026

LA SECCIÓN DE JORGE MIR MAYOR. "Si el cuerpo se rompe, se apaga todo".

 


Málaga, 30 de mayo de 2026

Por Jorge Mir Mayor








Un tenista puede tener la mejor derecha, el mejor revés y una cabeza privilegiada. Pero si el cuerpo se rompe, se apaga todo.


El físico no sirve solo para correr más. Sirve para seguir compitiendo cuando hace calor, cuando falta aire, cuando las piernas pesan y cuando la mente empieza a confundirse.




Por eso, lo que hoy parece imposible en la preparación física debe convertirse en difícil; lo difícil, en rutina; y la rutina, en una ventaja competitiva.


El tenis no perdona: si el cuerpo no sostiene al jugador, el talento no puede expresarse. 


Saludos. Jorge Mir Mayor

Coco Gauff ve la defensa del título de Roland Garros terminada en tercera ronda por Anastasia Potapova

La número 4 del mundo se convirtió en La última campeona de un torneo importante en caer antes de la segunda semana del Grand Slam sobre tierra batida.

 

Primero fue Elena Rybakina. Luego Jannik Sinner. Novak Djokovic hizo lo propio.Y ahora Coco Gauff.

 

La vigente campeona de Roland Garros fue la última poseedora de un título de Grand Slam en ser eliminada en la primera semana del torneo sobre tierra batida, al caer derrotada el sábado ante Anastasia Potapova. Gauff lideró el último set por 3-1, pero Potapova reaccionó y salvó dos puntos de quiebre cuando el marcador estaba 3-3.

 

La cabeza de serie número 28 se adjudicó la victoria por 4-6, 7-6 (1), 6-4 cuando su oponente, cabeza de serie número cuatro, falló un golpe en la línea de fondo, poniendo fin al partido de tercera ronda tras dos horas y 37 minutos.

 

Anteriormente, en la cancha Philippe Chatrier, Diane Parry eliminó a la sexta cabeza de serie, Amanda Anisimova, con una victoria por 6-3, 4-6, 7-6 (10-3).

 


Cerúndolo gana ante Landaluce el tercer partido más largo de la historia de Roland Garros

 




El argentino venció a Martín Landaluce en casi seis horas de encuentro


Juan Manuel Cerúndolo necesitó 5 horas y 58 minutos para alcanzar por primera vez los octavos de final de un Grand Slam, el tercer partido más largo de la historia de Roland Garros. 


Casi seis horas para cruzar una frontera que su carrera llevaba tiempo buscando. Casi seis horas para imponerse a Martín Landaluce por 6-4, 6-7(7), 7-6(4), 6-7(4) y 7-6(8) en una tercera ronda de Roland Garros que tuvo más de combate de resistencia que de partido convencional. Cinco sets, cuatro tie-breaks, una tensión permanente y una última manga decidida en el límite absoluto para entregar al argentino la victoria más importante de su trayectoria en un grande.

 

Así, Cerúndolo está en la segunda semana de Roland Garros. No lo había conseguido nunca en un Grand Slam. Y lo hizo de la manera más exigente posible, después de sobrevivir a un partido que se negó a romperse hasta el último punto. Hubo ventajas, respuestas, oportunidades perdidas, regresos de Landaluce, resistencia del argentino y una sensación constante de que nadie terminaba de marcharse. Cada vez que uno parecía tener el control, el otro encontraba una forma de volver.

 

Cerúndolo ganó el primer set, perdió el segundo en un tie-break larguísimo, recuperó el mando en otro desempate, volvió a ver cómo Landaluce igualaba el partido en el cuarto y terminó resolviendo el quinto también en la muerte súbita, esta vez en el super tie-break. No hubo atajos. No hubo tramo de alivio. No hubo una ventana clara para respirar. El argentino tuvo que ganarlo casi todo varias veces, y eso explica mejor que cualquier dato la dimensión de su clasificación.

 

El triunfo tiene una carga especial porque llega en un momento en el que su carrera vuelve a encontrar una escena grande. En consecuencia, este Roland Garros no se entiende solo como una buena semana. Se entiende como una recompensa.

 

Cerúndolo no es un jugador que aparezca desde la nada. Es alguien que ya había conocido el brillo temprano y que tuvo que aprender a esperar. En París, esa paciencia encontró premio. No con una victoria sencilla, sino con una prueba casi extrema de permanencia. Ganar un partido de casi seis horas exige mucho más que tenis. Exige aceptar el cansancio, sostener la concentración cuando la cabeza empieza a pedir finales, tolerar la frustración de no cerrar antes y seguir tomando decisiones con el cuerpo al límite.

 

Y además lo hizo con la resaca emocional de haberse impuesto a Jannik Sinner, el No. 1 del PIF ATP Rankings, en la ronda anterior, con todo lo que eso conllevó.

 

Ante Landaluce, la determinación del argentino fue clave. El español llegaba lanzado, después de dos partidos a cinco sets y de una remontada desde dos parciales abajo que le había convertido en una de las historias jóvenes del torneo. Tenía confianza, resistencia y la sensación de estar aprendiendo a sobrevivir en París a toda velocidad. Cerúndolo tuvo que frenar esa energía sin dejarse arrastrar por ella. Y lo hizo desde una mezcla de oficio, paciencia y convicción.

 

En un duelo tan largo, la experiencia vital también cuenta. No siempre se ve en los golpes, pero aparece en la manera de competir los puntos que queman. Y pocos puntos quemaron más que los del quinto set. Después de casi seis horas, el partido llegó al super tie-break con todo todavía abierto. Landaluce había vuelto una vez más, como hizo durante todo el encuentro. Cerúndolo, sin embargo, encontró la claridad final en el momento más difícil. El 10-8 del desempate definitivo no solo cerró el marcador. Cerró una batalla emocional que había llevado a los dos jugadores hasta el limite.

 

La victoria también tiene una lectura profundamente argentina. Roland Garros siempre ha sido un torneo especial para el tenis de Argentina, una superficie y un escenario donde muchas generaciones encontraron una forma natural de competir. La tierra de París entiende a los jugadores capaces de sufrir, construir, variar, esperar y aceptar que los puntos no siempre se resuelven rápido. Cerúndolo pertenece a esa escuela.

 

Pero incluso para un jugador de tierra, esta victoria pertenece a otra categoría. No fue solo construir. Fue resistir. No fue solo competir bien. Fue permanecer durante seis horas en una tensión casi imposible. Ese tipo de partidos no solo se ganan en la pista. Se ganan también con todo lo que un jugador trae acumulado: las lesiones superadas, los torneos menores, los días de dudas, las semanas de reconstrucción, las veces en que hubo que empezar de nuevo.

 

Landaluce se marcha de Roland Garros con una experiencia enorme. Su torneo confirma que tiene tenis, físico y cabeza para competir en escenarios mayores. Pero esta vez se encontró con un rival que también sabía sufrir. Y en una tarde llevada hasta el límite, Cerúndolo tuvo una respuesta más que le llevó hasta los octavos de final.


viernes, 29 de mayo de 2026

Rafa Jódar sigue sumando y jugará octavos de final en Roland Garros

 



El español tumbó a Michelsen en un partido decidido en el quinto set


Rafael Jódar celebra su primera presencia en la segunda semana de un Grand Slam.


Rafael Jódar ya está en los octavos de final de Roland Garros. Y esta vez no lo hizo desde la autoridad temprana ni desde la sensación de control que había acompañado buena parte de sus primeros pasos en París. El español volvió a ganar, pero sobre todo volvió a aprender. Derrotó a Alex Michelsen por 7-6(2), 6-7(5), 4-6, 6-3, 6-3, levantando un partido que se había colocado cuesta arriba y firmando una de esas victorias que pesan mucho más que una ronda en el cuadro.

 

El triunfo tiene una lectura inmediata. Jódar, de 19 años, avanza a octavos de un Grand Slam por primera vez en su carrera y confirma que su irrupción en Roland Garros no depende únicamente de una buena semana, de un cuadro favorable o de una inspiración pasajera. En París ya ha mostrado varias versiones de sí mismo. La contundente, la que puede dominar desde el arranque. La paciente, la que sabe aceptar partidos incómodos. Y ahora también la resistente, la que no se marcha cuando el marcador empieza a señalar hacia el otro lado.

 

Ante Michelsen, el español tuvo que atravesar uno de esos encuentros que sirven para medir con más precisión la madurez de un jugador joven. No fue una victoria lineal. No fue una tarde resuelta desde la superioridad. Fue una pelea de cinco sets, con dos desempates en el arranque, con cambios de impulso, con un rival de enorme peligro al otro lado de la red y con la necesidad de volver a construir cuando el partido parecía estar escapándose.

 

Jódar empezó imponiéndose en un primer set de máxima tensión, resuelto en el tie-break a su favor. Ese parcial inicial ya dejó claro que el encuentro iba a moverse en detalles. Michelsen, uno de los nombres más destacados de la generación joven estadounidense, no se fue del partido tras perder el primer set. Al contrario, respondió en el segundo con otro desempate, esta vez a su favor, y equilibró el marcador ganando el segundo parcial en otro desempate. En ese momento, el duelo empezó de nuevo, pero con una exigencia emocional diferente.

 

El tercer set terminó de cambiar el paisaje. Michelsen lo cerró por 6-4 y colocó a Jódar contra una frontera nueva en su torneo. Por primera vez en París, el español se veía obligado a remontar de verdad. Ya no bastaba con administrar ventajas, ni con sostener una dinámica favorable. Tenía que encontrar una respuesta cuando el rival había tomado el control y el margen de error había desaparecido.

 

Ahí apareció la parte más valiosa de la victoria. Jódar no se desordenó. No perdió la claridad. No dejó que el peso del momento le sacara de la pista. Volvió al partido desde la serenidad y desde la convicción de que todavía había espacio para cambiar la historia. El cuarto set, ganado por 6-3, tuvo algo de declaración. No solo por el marcador, sino por lo que significaba: después de perder dos parciales consecutivos, el español seguía teniendo piernas, tenis y cabeza para llevar el encuentro al quinto.

 

En un Grand Slam, esa capacidad vale muchísimo. El formato a cinco sets suele abrir una puerta a la experiencia, al físico y a la gestión emocional. Los partidos se alargan, las ventajas cambian de dueño y los jugadores tienen que ganar varias pequeñas batallas dentro de una misma tarde. Jódar, que todavía está descubriendo desde dentro este tipo de escenarios, volvió a demostrar que aprende a una velocidad enorme.

 

El quinto set confirmó esa sensación. El español entró en el parcial definitivo con la inercia de quien había sobrevivido al momento más delicado y empezó a construir la remontada con autoridad. Después de haber estado dos sets a uno abajo, ya no parecía un jugador que buscara únicamente resistir. Parecía un jugador dispuesto a cerrar el giro completo del partido. Ese cambio de energía terminó llevando a Jódar hasta una victoria muy importante.

 

El valor del triunfo crece también por el rival. Michelsen no es un nombre menor dentro de la nueva generación. Es un jugador con experiencia creciente en grandes escenarios, con potencia, presencia física y capacidad para hacer daño en ritmos altos. Ganarle en una primera o segunda ronda ya habría tenido mérito. Hacerlo en cinco sets, remontando, añade una dimensión diferente. Jódar no solo superó a un rival peligroso. Superó un tipo de partido que ayuda a construir carreras.

 

La victoria, además, encaja dentro de una primavera que ha cambiado por completo su lugar en el circuito. Jódar llegó a Roland Garros con una temporada de enorme impacto, después de haber sumado resultados importantes en la gira de tierra y de haberse instalado entre los nombres más relevantes del circuito. Pero un Grand Slam siempre pide una confirmación propia. París no mide únicamente el estado de forma. Mide la capacidad para sostenerse en partidos largos, para convivir con la presión y para responder cuando el cuadro empieza a exigir algo más que talento.

 

Jódar está respondiendo a todo eso. En sus primeros partidos en Roland Garros ha ido ampliando su repertorio competitivo. Primero enseñó naturalidad en el debut. Después, capacidad para asumir partidos más incómodos. Ahora, frente a Michelsen, ha mostrado una virtud todavía más importante: la habilidad para seguir creyendo cuando el partido se pone realmente difícil.

 

Ese es quizá el dato más relevante para un jugador de 19 años. El pase a octavos no llega solo por jugar bien. Llega por insistir cuando deja de bastar con jugar bien. Por aceptar que el rival también encuentra respuestas. Por no hundirse después de un desempate perdido. Por no dejar que un tercer set adverso condicione el resto de la tarde. Por entender que, en un Grand Slam, la oportunidad puede reaparecer si uno permanece lo suficientemente cerca.

 

Jódar ya está en los octavos de Roland Garros. La frase tiene fuerza por sí sola. Pero su significado aumenta al mirar el camino. No ha llegado hasta ahí únicamente desde la ilusión de una promesa. Ha llegado desde la madurez competitiva de alguien que empieza a entender cómo se sobreviven los partidos grandes.

 

En París, Jódar sigue abriendo puertas. Esta vez, además, tuvo que hacerlo después de encontrarlas cerradas.

 

Carreño regresa a la segunda semana de un Grand Slam: "Es un premio"

 



El español no alcanzaba la cuarta ronda en Roland Garros desde 2021


“Se me pone la piel un poco de gallina, porque han sido momentos muy duros”.

 

Es la primera reacción de Pablo Carreño Busta cuando piensa en lo que acaba de conseguir en esta edición de Roland Garros: regresar a la segunda semana de un Grand Slam, cuatro años más tarde hacerlo por última vez en el US Open 2022. El asturiano, a sus 34 años, se abrió paso en cuarta ronda en París, después de batir este viernes a Thiago Agustín Tirante por 7-6(0), 7-5, 3-6, 6-4.

 

“Yo creo que [este resultado] me lo tengo que tomar como un premio”, indicó sobre estar en cuarta ronda de Roland Garros por primera vez desde 2021. “Al final oportunidades, he tenido muchas en mi carrera, algunas veces las he aprovechado muy bien, otras quizás se me han escapado. Cada torneo es una oportunidad, está claro que un Grand Slam es una oportunidad más jugosa, pero creo que es un premio para mí el poder volver a estar en una segunda semana”.

 

El asturiano, a sus 34 años, consolidó en las tres horas y 33 minutos que duró su partido de tercera ronda ante Tirante las buenas sensaciones que destiló en su debut frente al favorito No. 12 Jiri Lehecka en tres sets.

 

“Me siento muy orgulloso, creo que tengo que celebrarlo, que tengo que estar muy contento, porque he pasado momentos muy complicados”, continuó su valoración el español. “Ha habido muchísima gente detrás de mí apoyándome y facilitándome un poco esos momentos tan duros, pero aún así, al final, el esfuerzo que tienes que hacer para volver otra vez a estar a este nivel, para físicamente volver otra vez a recuperar todo lo que un día tuve, no es nada fácil”.

 

Si bien en segunda ronda se vio beneficiado por la retirada de Thanasi Kokkinakis con 7-5, 4-6, 1-0 en el marcador, en su regreso a la Pista 14 frente al argentino volvió a exhibir una versión suficientemente competitiva para avanzar a octavos de final por primera vez desde 2021 (p. con Tsitsipas). Y lo hizo mandando con la derecha y dominando los tiempos desde el fondo ante un rival que había batido a dos españoles en las rondas anteriores (Pablo Llamas Ruiz y el favorito No. 21 Alejandro Davidovich Fokina).

 

Hace apenas dos semanas, el español ni siquiera pudo saltar a la pista en los cuartos de final del ATP Challenger de Valencia, por un problema en el hombro que le impedía sacar. Ahora, en París, libre de esas cadenas está en disposición de igualar el mejor resultado de su carrera en el Grand Slam sobre tierra batida: cuartos de final (2017, p. con Nadal; y 2020, p. con Djokovic).

 

“Cuando volví de la lesión, el objetivo no era estar en una segunda semana de Grand Slam”, confesó el español sobre los últimos años conviviendo con los problemas físicos. “El objetivo era poder otra vez disfrutar en pista, volver a jugar y no tener el dolor en el codo que tanto me ha hecho sufrir. Está claro que después, viendo que ya no tenía ese dolor y que podía jugar de continuo, las expectativas y las ilusiones crecen y vas buscando nuevas metas: volver al Top 100, jugar los Grand Slam a tope…”.

 

Eso sí, Carreño revela que todo lo que está viviendo esta semana en París no entraba en sus planes. “No vine a Roland Garros pensando en llegar a la segunda semana de Roland Garros, pero venía un poco preocupado por el hombro que me molestó en Valencia. Llegaba sin presión, a jugar bien, a disfrutar y aquí estamos”.

 

Además de volver a celebrar un gran resultado en Roland Garros, al asturiano le esperaba otro premio tras su victoria. “Al, terminar hoy el partido y ver un vídeo de mi hijo con una raqueta en la mano viéndome jugar, pues obviamente eso ya hace que merezca la pena todo lo que he sufrido”.

 

La siguiente cita para Carreño Busta será ante su compatriota Rafael Jódar o el estadounidense Alex Michelsen.

 

¿Sabías que…?

La victoria de Pablo Carreño Busta este viernes en tercera ronda de Roland Garros lo sitúa en el No. 67 del PIF ATP Live Rankings, lo que supone 23 posiciones más arriba de la que tenía cuando arrancó el torneo.

jueves, 28 de mayo de 2026

Jannik Sinner "chocó contra la pared" al perder tras ir ganando 5-1 y dos sets a cero ante Juan Manuel Cerundolo en Roland Garros.

 




El número uno del mundo vio cómo su racha de 30 victorias consecutivas llegaba a un abrupto final el jueves en la segunda ronda.

 

Cuando Jannik Sinner ganaba a Juan Manuel Cerundolo por 6-3, 6-2 y 5-1 el jueves en Roland Garros, nadie podría haber predicho el giro de 180 grados que se produciría en la pista Philippe Chatrier.

 

Mientras Sinner parecía tener problemas con el calor excesivo, Cerundolo sorprendió a todos los presentes al ganar 18 de los últimos 20 juegos, poniendo fin de forma abrupta a la racha de 30 victorias consecutivas del número 1 del mundo en la segunda ronda.

 

El italiano había comenzado su participación en el torneo jugando en la sesión nocturna contra el francés Clément Tabur. Esta es su eliminación más temprana en un torneo de Grand Slam desde que cayera en la segunda ronda aquí hace tres años ante Daniel Altmaier.

 

“Tuve dificultades, empecé a sentirme muy mareado. Tenía muy poca energía. Intenté sacar, pero no tenía mucha energía”, compartió Sinner durante su conferencia de prensa. “En el cuarto set, me relajé un poco tratando de tener algo más de energía en el quinto. El primer juego fue muy importante. No pude mantener mi servicio. Luego todo empeoró un poco”.

 

“Sí, me desperté esta mañana, no me sentía muy bien e intenté que los puntos fueran muy cortos. Además, al principio estaba pegando muy bien, con mucha precisión, y luego simplemente me topé con la pared, y eso fue todo.”

 

Sinner había ganado todos los torneos sobre tierra batida en los que había participado antes de París, alzándose con los trofeos de Montecarlo, Madrid y Roma, consolidándose así como el favorito. Y con la ausencia del vigente campeón, Carlos Alcaraz, se reforzaron aún más sus aspiraciones de completar el Grand Slam de su carrera.

 

En cambio, Novak Djokovic es el único ex campeón de Grand Slam que queda en el cuadro masculino, después de que Stan Wawrinka, Marin Cilic y Daniil Medvedev cayeran en la primera ronda.

 

Para Cerundolo, su actuación de regreso le aseguró su primera victoria en el Top 10. Sinner no llegó al punto de partido cuando lideraba la contienda.

 

“Enhorabuena. No quiero restarle mérito”, dijo Sinner sobre su oponente. “Jugó un partido muy sólido, sobre todo al final, y así es este deporte”.


Martín Landaluce volvió a necesitar cinco sets para seguir adelante en Roland Garros.

 


El español remonta un 0-2 a Kopriva y se mete en la tercera ronda de Roland Garros


Pero esta vez la historia tuvo una profundidad todavía mayor. Dos días después de ganar su primer partido en un Grand Slam tras cuatro horas y 30 minutos de batalla, el español regresó a la pista para levantar un desafío aún más exigente: remontar dos sets en contra ante Vit Kopriva y firmar una victoria de enorme carácter por 1-6, 2-6, 6-4, 7-5, 6-0 en tres horas y 44 minutos en la segunda ronda del torneo parisino.

 

El resultado, por sí solo, ya explica una parte de la dimensión del triunfo. Pero no toda. Landaluce no solo ganó otro partido largo. No solo avanzó por primera vez a la tercera ronda de un Grand Slam. Lo hizo después de entrar en una situación límite, con el encuentro escapándose demasiado rápido, sin encontrar continuidad durante los dos primeros parciales y obligado a reinventarse cuando apenas quedaba margen de error. En el tenis a cinco sets, los encuentros pueden ofrecer segundas vidas. Lo difícil es estar preparado para tomarlas.

 

El madrileño había explicado después de su estreno en París que este tipo de partidos le estaban ayudando a entender la diferencia entre competir al mejor de tres mangas y hacerlo en un Grand Slam. Entonces habló de la necesidad de “ganar el partido como dos veces”. Ante Kopriva, esa frase encontró una versión todavía más extrema. Porque Landaluce no tuvo que ganar el partido dos veces. Primero tuvo que recuperarlo. Después, igualarlo. Y solo entonces empezó a ganarlo.

 

Los dos primeros sets fueron una prueba de paciencia forzada. Kopriva, jugador incómodo, con oficio y capacidad para alargar intercambios, encontró pronto una dinámica favorable. Landaluce apenas pudo sostener el ritmo, cedió el primer parcial por 1-6 y el segundo por 2-6, quedando al borde de una derrota que parecía avanzar con demasiada claridad. No era solo el marcador. Era la sensación de que el checo estaba llevando el partido hacia un territorio donde el español no encontraba respuestas.

 

Pero los Grand Slam tienen una condición particular: casi nunca se acaban cuando parecen acabados. A partir del tercer set, Landaluce empezó a ordenar su tenis. No desde una explosión inmediata, sino desde una reconstrucción progresiva. Necesitaba agarrarse primero a sus juegos de saque, mejorar la selección de golpes, aceptar que no podía recuperar todo de golpe y volver a entrar emocionalmente en un partido que se había colocado cuesta arriba.

 

Ahí apareció una de las señales más importantes de su semana en París. Landaluce no se descompuso. Venía de un partido larguísimo en primera ronda, con desgaste físico, tensión acumulada y muchas cosas que gestionar. Podía haber acusado el golpe de verse dos sets abajo tan pronto. Sin embargo, encontró una manera de detener la caída y empezar de nuevo. El tercer parcial, cerrado por 6-4, cambió el tono de la tarde. Ya no estaba dominando Kopriva sin respuesta. Ya había partido.

 

El cuarto set terminó de confirmar el giro. Landaluce volvió a tener que trabajar cada juego, sin la comodidad de un marcador amplio, pero con una convicción distinta. El español fue creciendo en presencia, en energía y en claridad. Cada punto ganado empezó a pesar de otra manera. Kopriva, que había tenido el partido bajo control, se encontró de repente en una pelea mucho más larga de la que había imaginado. Y ahí el tenis cambió de dueño.

 

El 7-5 del cuarto parcial llevó el encuentro al quinto set y abrió una pregunta enorme. Después de dos partidos seguidos al límite, después de horas de pista y de una remontada emocionalmente exigente, ¿cuánto le quedaba a Landaluce? La respuesta fue la mejor posible. El español entró en el set definitivo con una autoridad inesperada, abrió ventaja y dejó la remontada culminada con un 6-0 para convertirse en una de las grandes historias jóvenes de esta edición de Roland Garros.

 

Ese último tramo fue una muestra de madurez. Muchas veces, cuando un jugador joven remonta dos sets, el desgaste de la reacción se paga en la orilla. Landaluce hizo lo contrario. Después de igualar el partido, aceleró. Después de recuperar la vida, la utilizó para tomar el control. Y después de haber aprendido en primera ronda lo que significa sufrir durante cuatro horas y media, volvió a demostrar que su semana en París no está siendo únicamente una sucesión de victorias, sino un curso intensivo de Grand Slam.

 

La diferencia entre ambas victorias también ayuda a explicar su crecimiento. En la primera ronda, ante Juan Carlos Prado Angelo, Landaluce tuvo que aprender a cerrar un partido que se le complicó después de haber estado por delante. En la segunda, ante Kopriva, tuvo que aprender a no irse cuando todo parecía perdido. Son dos lecciones distintas y complementarias. Una habla de gestionar la ventaja. La otra, de convivir con el abismo.

 

Para un jugador de 20 años, ese aprendizaje puede tener un valor enorme. Landaluce llegó a Roland Garros con el cartel de talento joven, campeón júnior del US Open en 2022 y protagonista de una temporada en la que ya había firmado señales importantes. Pero París le está entregando algo que no siempre aparece en los rankings ni en las estadísticas: experiencia real en situaciones límite. De la que se acumula con el cuerpo cansado, el marcador en contra y la obligación de encontrar soluciones sin esperar a otro torneo.

 

También hay una lectura española evidente. En una edición en la que Rafael Jódar y otros jóvenes nacionales han tomado protagonismo, Landaluce está construyendo su propio relato desde la resistencia. No ha ganado sus partidos por la vía rápida ni desde una superioridad constante. Los ha ganado desde la insistencia, el sufrimiento y la capacidad de aprender mientras compite. Eso, en un Grand Slam, tiene un peso especial.

 

Roland Garros no le está regalando nada. Le está exigiendo muchísimo. Y Landaluce, de momento, está respondiendo con una madurez que crece a la misma velocidad que los problemas que va resolviendo. Dos partidos, dos batallas a cinco sets, una primera victoria en Grand Slam y una remontada desde dos sets abajo que puede marcar un antes y un después en su relación con los grandes escenarios.

 

El marcador final dirá que Landaluce ganó por 1-6, 2-6, 6-4, 7-5, 6-0. Pero la historia contará algo más importante: que el español estuvo prácticamente fuera, encontró una puerta, la empujó con paciencia y terminó demostrando que en París ya no solo está aprendiendo a competir. Está aprendiendo a sobrevivir.

ATP RANKINGS

RANKINGS WTA