Es crucial mantener la calma y la concentración, no subestimar al oponente y seguir una estrategia enfocada en la solidez y la paciencia.
Esto implica ejecutar golpes
consistentes, jugar cruzado con más altura y spin, y forzar al oponente a
cometer errores en lugar de buscar tiros ganadores prematuros. En momentos
clave, la estrategia debe ser mantener la presión y no conceder oportunidades
de remontada.
Estrategias para cerrar partidos
Mantén la calma: La clave es no distraerse y mantener la
misma mentalidad y estrategia que al principio del partido. El nerviosismo
puede hacer que tu rendimiento disminuya y dar la oportunidad a tu oponente de
remontar.
Juega con consistencia: Es más efectivo meter seis o siete
pelotas en la zona segura del centro de la cancha. Esto te dará tranquilidad y
hará que tu oponente esté incómodo, mientras tú juegas de forma segura.
Forzar el error del rival: Juega cruzado en lugar de
paralelo, busca golpes con más altura y "spin" (efecto), y menos
potencia. Esto obliga al oponente a arriesgar y aumentar las posibilidades de
que falle.
No busques el punto ganador inmediatamente: Espera a tener
una ventaja clara en el punto. Intenta meter cinco pelotas antes de buscar un
tiro ganador para darle al oponente más oportunidades de cometer un error.
Juega con intensidad moderada: No juegues despacio, pero
tampoco arriesgues excesivamente. Un juego intenso pero seguro te permitirá
dominar el punto y mantener la presión sobre el rival.
Presta atención al estado del rival: No subestimes a un
oponente que va perdiendo. Como el "toro herido", puede volverse más
peligroso. Es fundamental no relajarse y seguir jugando con intensidad hasta el
último punto.
En cuanto te distraes, tu rendimiento disminuye rápidamente
y le das la oportunidad a tu oponente de remontar. La clave para ganar un
partido es mantener la misma mentalidad, estrategia y proceso de pensamiento
que tenías al principio .

