El No. 1 se entrenó este domingo con Rafa Jódar
Este domingo, Carlos Alcaraz ha aterrizado en Melbourne, Australia, con la energía y la ambición de quien encara el primer gran objetivo del año: el Abierto de Australia, programado para comenzar el 18 de enero.
Su
llegada marca el cierre de una intensa pretemporada y el inicio de una semana
clave para que el No. 1 del PIF ATP Rankings ajuste sensaciones sobre la
superficie de Melbourne Park antes de que arranque el torneo.
A pesar de aterrizar a primera hora de la mañana, Alcaraz
perdió tiempo y se marchó a entrenar por la tarde en el mismo escenario donde
se disputará el Abierto de Australia.
Ese entrenamiento ha tenido también un componente emocional
y simbólico especial: Alcaraz ha compartido pista con Rafa Jódar, que esta
semana disputará la fase previa del primer grande del año para intentar colarse
en el cuadro principal de un Grand Slam por primera vez.
Llegar a Melbourne y entrenar en Rod Laver Arena no es un
trámite: es una forma de aclimatarse a las condiciones concretas de la
superficie, la velocidad de la pista y el ambiente del Grand Slam que inaugura
el calendario. Alcaraz ha estructurado su pretemporada desde finales de
diciembre para que esta semana sea progresiva: primero el trabajo físico y
técnico en Murcia y ahora contacto directo con las pistas y el clima
australiano.
Además del entrenamiento de este domingo con Jódar, Alcaraz tiene previsto seguir afinando detalles con sesiones específicas esta semana, incluidos trabajos con otros jugadores de alto nivel, como el lunes con Felix Auger-Aliassime, para ajustar el ritmo competitivo antes de dar el salto al cuadro principal.
El Abierto de Australia representa para Alcaraz varias cosas
a la vez. No es solo el primer Grand Slam de la temporada; es la oportunidad de
completar los cuatro grandes, un hito que lo colocaría como el más joven de
siempre en hacerlo.
Además, llegar a Melbourne en plena preparación y con un
plan estructurado y de inmediato entrenar en la Rod Laver Arena, evidencia que
Alcaraz no deja nada al azar. Quiere ritmo, sensaciones, adaptaciones reales al
juego y continuidad competitiva antes de afrontar un torneo que exige mucha
precisión desde la primera ronda.
La llegada a Melbourne, el entrenamiento con Jódar y el plan
de trabajo para esta semana conforman un inicio de temporada que no es
casualidad: es la manifestación de un objetivo ambicioso y bien estructurado.
Alcaraz ha colocado su 2026 alrededor del Abierto de Australia, y desde el
primer día en tierra australiana ha demostrado que su enfoque está en competir,
calibrar sensaciones y llegar al arranque del torneo con ritmo, confianza y
claridad táctica.
