Málaga, 4 3 enero de 2026
Por Jorge Mir Mayor
El tenis: ¿regalo o castigo?
El tenis puede ser un regalo o un castigo; todo depende de
cómo lo vivan los niños y de cómo los padres los acompañen.
Con apoyo, paciencia y respeto por sus tiempos, este deporte
enseña disciplina, confianza, valores y momentos de complicidad. Sin ese
acompañamiento, puede convertirse en presión, frustración y ansiedad.
El problema se nota especialmente en las categorías base.
Mientras que en torneos profesionales los errores se
corrigen gracias a jueces de silla, en los niveles de benjamín a cadete un niño
que actúa mal a veces puede ganar con trampas, interrupciones o falta de
respeto al rival.
Si no se corrige, se envía el mensaje de que ganar está por
encima de los valores, las reglas y el respeto.
Aquí los padres tienen una gran responsabilidad: enseñar que
competir no es solo ganar, sino hacerlo con honestidad, aceptando errores y
respetando al adversario.
Celebrar los logros obtenidos correctamente y corregir las
malas conductas ayuda a que los niños aprendan que la actitud y el esfuerzo son
tan importantes como el resultado.
El tenis debería formar personas, no solo jugadores. Los
trofeos se olvidan, pero la educación que deben dar los padres en la pista
queda para siempre.
Ganar importa, pero aprender a competir con respeto y
honestidad vale mucho más en esas edades.
Saludos. Jorge Mir

