Pese a que en muchas ocasiones pintan de cuerpo entero aquello que sucedió en cancha, las estadísticas no siempre terminan favoreciendo al ganador.
Y así puede refrendarlo el serbio Novak Djokovic (4°),
que se vio superado por el italiano Jannik Sinner (2°) en prácticamente todos
los ítems y se impuso en una batalla de más de cuatro horas para avanzar a la
final del Australian Open 2026.
Djokovic salvó 16 de 18 oportunidades de quiebre en contra ante Sinner. AP
Posiblemente la templanza a la hora de defender el servicio
haya sido el factor clave para que el legendario balcánico se encaminara hacia
su 38° definición de Grand Slam, undécima en Melbourne Park, a raíz de que
salvaría 16 de las 18 oportunidades de quiebre en contra, ocho en el quinto
set, y rompiera la racha adversa que lo perseguía versus el vigente bicampeón
del evento oceánico, vencedor en los últimos cinco duelos entre sí, tres en
parciales corridos.
No obstante, el dueño de 101 títulos, quien no vencía al de San Candido desde noviembre de 2023, en las ATP Finals, ni tampoco alcanzaba una definición grande desde julio de 2024, en Wimbledon, no lograría superar a su rival en el resto de los astericos, considerando que registraría menor porcentaje de primer saque (75 a 70), de puntos con primer (80 a 71) y segundo saque (52 a 51), y de puntos en la devolución (33 a 26), de aces (26 a 12), de winners (72 a 46) y de puntos totales (152 a 140).
De esta manera, el medallista dorado en los Juegos Olímpicos de París 2024, el cual totalizaría la misma cantidad de errores no forzados (42) que el pupilo de Simone Vagnozzi y Darren Cahill, exprimió al máximo su experiencia y largo recorrido en el circuito masculino para ganar aquellos peloteos que más importaban y sacar boleto para citarse versus el español Carlos Alcaraz (1°) en un match para alquilar balcones.
