Málaga, 8 de mayo de 2026
Por Jorge Mir Mayor
Los jugadores actuales, a diferencia de otros años, están
jugando mucho más desde zonas que antes se consideraban de defensa y en muchas
ocasiones, las están convirtiendo en zonas de ataque.
Esto viene sobre todo por la potencia que tienen ahora con
el bote de bola.
Antes, el segundo bote se quedaba a lo mejor en tres o
cuatro metros, pero ahora, con cómo están golpeando, ese segundo bote se va
fácilmente a seis o siete metros.
Esto cambia mucho la forma de jugar, porque pueden hacer
daño incluso desde atrás y no solo cuando están cerca de la red o en posiciones
ofensivas claras.
En los restos también se ve este cambio.
Los jugadores se están colocando bastante atrás, desde la
línea de fondo hasta unos seis o siete metros, buscando tener más tiempo y
poder restar profundo. La idea es no dejar que el rival les ataque con la
segunda bola.
Aun así, no siempre juegan en modo defensivo: en algunas
ocasiones también presionan con el resto, buscando ya desde ahí tomar la
iniciativa del punto.
Un ejemplo claro de todo esto es Jannik Sinner, que domina
perfectamente este tipo de situaciones: sabe jugar desde atrás con muchísima
profundidad y cuando toca, también es capaz de presionar y convertir esas
posiciones en ataque.
Saludos. Jorge Mir Ver menos



