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domingo, 7 de junio de 2026

"El Momento de Zverev, paso a paso"

 



Eran las 7:44 p.m. Tarde del domingo en París. La vida de Alexander Zverev cambió para siempre.

 

Tras más de cuatro horas en una épica final de Roland Garros ante Flavio Cobolli, el alemán se encontró a las puertas de la historia.

 

En su segundo punto de campeonato, Zverev corrió al frente para responder a una dejada. Después, de inmediato, retrocedió hacia la línea de fondo para conectar un globo.

 

La pelota parecía congelada en el aire, al tiempo que Cobolli la buscaba con la mirada. El italiano alcanzó la bola, pero erró el golpe. Zverev se dejó caer sobre la pista, soltando la enorme presión que recaía en sus hombros. El alemán se cubrió su cara con ambas manos y su cuerpo tembló por las emociones del momento.

 

Cuando Zverev se puso en pie, cubierto de tierra batida, Cobolli estaba allí para recibirle con un cálido abrazo. Camino de la red, Zverev volvió a cubrirse el rostro, lanzó su bandana a la silla, caminó por la pista y levantó los brazos en señal de victoria.

 

Antes de ese momento, el alemán había logrado hitos con los que muchos jugadores sueñan: una medalla olímpica de oro, dos trofeos de las Nitto ATP Finals, siete coronas ATP Masters 1000 y un total de 24 triunfos en el ATP Tour.

 

Escalando hasta el No. 2 del PIF ATP Rankings, Zverev ha llegado lo más cerca posible de la cima en el mundo del tenis sin alcanzar el No. 1 mundial. Sin embargo, algo destacaba desde los inicios de su carrera: un inmenso deseo de probar la gloria en Grand Slam.

 

Desde sus primeros días como gran promesa a las hazañas que llegó a rozar, pasando por todo el camino recorrido entre medias, Zverev ha estado buscando el éxito en los Grand Slams durante más de una década. Hasta en tres ocasiones se había colocado a una victoria de la recompensa que tanto había deseado. Además, en otras siete ocasiones el alemán había avanzado hasta las semifinales.

 

No fue hasta este domingo en París, a los 29 años de edad, cuando Zverev pudo completar un viaje soñado.

 

Gracias a su victoria ante Cobolli 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5), 6-1, Zverev se convirtió en campeón de Grand Slam.

 

Alexander Zverev junto a su familia

Zverev conocía el mundo del tenis profesional desde mucho antes de disputar su primer evento ATP Tour, disputando la fase previa de Metz con apenas 14 años en 2011.

 

Su padre, Alexander, y su madre, Irina, fueron tenistas profesionales. Mischa Zverev, que escaló hasta el No. 25 del PIF ATP Rankings en 2017 y ganó 133 partidos a nivel de gira, no era solamente un hermano mayor para ‘Sascha’, sino un ejemplo a seguir y una referencia sobre el mundo en el que soñaba ingresar.

 

“Nací con una raqueta de tenis en mis manos, siempre vi a mi hermano jugando", dijo Sascha al antiguo programa ATP Uncovered cuando tenía 14 años. "Mis padres siempre estaban jugando y yo quería probarlo, así es como comencé en el tenis".

 

Los chicos de 14 años no suelen tener acceso a salas de jugadores, no interactúan con los mejores jugadores del mundo ni tienen la oportunidad de aprender observándoles desde cerca. Pero eso es exactamente lo que hizo Zverev, viajando a menudo con su hermano y ejerciendo de compañero de entrenamientos desde los primeros años de su adolescencia.

 

"Adora competir", dijo Mischa en aquel momento. "Si hay un juego que podamos probar, jugamos y competimos. Supongo que le gusta ganar más que a mí".

 

Zverev no necesitó demasiado tiempo para demostrar que podía llegar a los grandes escenarios. El de Hamburgo se convirtió en No. 1 junior con apenas 16 años en octubre de 2013, llegando a la final de Roland Garros ese mismo año. Apenas 12 meses después, Zverev ingresaba en el Top 100 del PIF ATP Rankings.

 

En los inicios de su carrera, el alemán sufría en los torneos de Grand Slam. Cayó en la tercera ronda o antes en sus primeros ocho grandes, cediendo tres veces en la primera ronda. Siendo Top 10 en 2017 con apenas 20 años, no logró llegar más allá de los cuartos de final hasta la temporada 2020, cuando escaló hasta las semifinales del Abierto de Australia.

 

Ese año incluiría en uno de los momentos más importantes de su carrera. El US Open 2020 era apenas el segundo torneo en disputa tras los seis meses de suspensión del ATP Tour debido a la pandemia de COVID-19. Sin aficionados en las gradas, Zverev ganó cuatro partidos de cuatro sets para alcanzar las semifinales. Después, remontó dos mangas a Pablo Carreño Busca y firmó su primera final de Grand Slam.

 

Con apenas 23 años, Zverev estaba a un paso de convertir un sueño en realidad. Con una ventaja de dos sets a uno y una rotura ante Dominic Thiem en el Arthur Ashe Stadium, el quinto cabeza de serie parecía rozar la gloria del Grand Slam. Aunque dejó escapar esta ventaja, Zverev llegó a sacar para ganar el torneo en el quinto set antes de ser derrotado en un desenlace devastador.

 

"Estuve muy cerca de ser campeón de Grand Slam. Me quedé a unos pocos juegos, apenas a unos puntos", dijo Zverev. "Lo que más me decepciona no es el tercer set ni nada parecido, es la quinta manga. Tuve muchas oportunidades que no aproveché en ese quinto set".

 

"Insisto, tengo 23 años. No creo que sea mi última oportunidad. Pienso que llegaré a ser campeón de Grand Slam".

 

Sin embargo, el golpe anímico parecía evidente. Y Zverev necesitó contener las lágrimas durante la ceremonia de trofeos.

 

“Perder 7-6 en el quinto tras tener dos mangas de ventaja y una rotura no es sencillo. En el discurso me emocioné. No podía encontrar las palabras", dijo Zverev. "De hecho, no recuerdo lo que dije".

 

El año siguiente, Zverev alcanzó otras dos semifinales de Grand Slam y nuevamente lo logró en Roland Garros 2022. En ese momento, Alexander estaba desplegando el tenis de su vida, llegando a batallar mano a mano con Rafael Nadal en la Court Philippe-Chatrier.

 

Sin embargo, el alemán sufrió una catastrófica lesión en el tobillo derecho. La pregunta ya no era si llegaría a ganar el torneo, sino si volvería a colocarse en una posición parecida algún día.

 

Al terminar el torneo, Zverev había alcanzado la posición más alta de su carrera como No. 2 del PIF ATP Rankings. No obstante, aquello fue el final de su temporada.

 

En Roland Garros 2023, Zverev era el No. 27 del mundo y el 22º cabeza de serie en el Grand Slam de arcilla. Tras volver a caer en las semifinales, el alemán puso el año anterior como perspectiva.

 

"Cuando comienzas a jugar de nuevo, perdiendo más a menudo de lo que estás acostumbrado, siendo eliminado antes de lo habitual, no es fácil regresar al circuito", dijo Zverev. "Sabes que estabas lesionado, sabes que hay razones para ello. Pero no quieres aceptarlo en cierto modo".

 

Como si de un guión se tratase, dos años de sufrir su momento más duro sobre una pista de tenis, Zverev regresó a la Court Philippe-Chatrier para disputar su segunda final de Grand Slam. Al otro lado de la red se encontraba Carlos Alcaraz, un prodigio de 21 años capaz de convertirse en el No. 1 más joven de la historia.

 

Zverev volvió a colocarse en ventaja en una final de Grand Slam, dominando dos mangas a una antes de caer en cinco parciales ante el español.

 

"Jugó de manera fantástica. Fue superior a mí en el cuarto y el quinto set. Así son las cosas", dijo Zverev. "Siento que hice cuanto pude en esta final de Grand Slam. En el US Open lo dejé escapar. Es algo diferente".

 

Títulos de Alexander Zverev por Categoría

 

Grand Slams 1

 

Nitto ATP Finals 2

 

ATP Masters 1000 7

 

Juegos Olímpicos 1 Medalla de Oro

 

Títulos Totales a Nivel de Gira 25

 

Cuando Zverev ascendió hacia la cima del deporte, el Big Three que formaban Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer seguía controlando los Grand Slam. Figuras como Stan Wawrinka, Daniil Medvedev y Thiem irrumpieron, y Andy Murray había derribado el muro previamente. Pese a todo, Djokovic, Nadal y Federer seguían siendo los hombres a batir.

 

Pero, de repente, una nueva generación comenzó a ejercer un dominio firme en los Grand Slam. Federer se retiró en 2022 y Nadal colgó la raqueta en 2024. Djokovic seguía en competición, pero encarando retos cada vez más adversos.

 

Desde el Abierto de Australia 2024, Alcaraz y Jannik Sinner ganaron nueve grandes de manera consecutiva. Zverev se encontró dos veces a un paso de la gloria en ese período: menos de un año después de caer Roland Garros, fue derrotado por Sinner en Melbourne Park.

 

Ese partido tuvo un sabor diferente. Sinner venció 6-3, 7-6(4), 6-3 y nunca pareció que Zverev pudiera hacer mucho por cambiar el resultado. Las primeras dos veces que luchó por una copa de Grand Slam, el alemán estuvo en condiciones de ganar. En esta ocasión, la realidad fue diferente.

 

"Desconozco si lograré levantar el trofeo", dijo Zverev durante la ceremonia de premios. "Pero seguiré viniendo y lo seguiré intentando".

 

El momento recordaba a la ceremonia de trofeos del US Open 2020, cuando Zverev había rozado la gloria. Al hablar con la prensa, parecía claro que ese balance implacable en finales de Grand Slam (0-3) estaba en su cabeza.

 

"No quiero terminar mi carrera siendo el mejor jugador de todos los tiempos sin un título de Grand Slam, eso está claro", dijo Zverev durante la conferencia de prensa. "Haré todo lo posible por levantar uno de esos trofeos".

 

Con el dominio de Sinner Alcaraz, las opciones de Zverev en la lucha por un Grand Slam volvían a ser inciertas. Jamás se puso en duda si el alemán podía ganar un título de Grand Slam. La cuestión era si Zverev llegaría a hacerlo.

 

Entonces, llegó la edición de Roland Garros de este año. El germano pisaba el escenario en el que sufrió algunos de sus momentos más complicados: la lesión en el tobillo, la oportunidad perdida ante Alcaraz,...

 

Ahora, sin embargo, parecía que aparecía una nueva oportunidad. Alcaraz renunció al torneo debido a una lesión, Sinner cayó en la segunda ronda y Djokovic dijo adiós en el tercer partido. Inmediatamente, Zverev se había convertido en el principal favorito en París.

 

Hay una frase grabada en una de las tribunas de la Court Philippe-Chatrier: "La victoire appartient au plus opiniâtre", o "La victoria pertenece al más obstinado".

 

La presión volvía a estar sobre sus hombros. ¿Lograría Zverev superar a sus rivales o sucumbiría bajo el peso de las expectativas?

 

El segundo cabeza de serie alcanzó la final sin sufrir demasiados problemas. Al otro lado de la red se encontró con Cobolli, un oponente que nunca antes había firmado unos cuartos de final en Grand Slam.

 

En la primera final del banquillo de Zverev estaban su padre y entrenador, Alexander, y su hermano, Mischa. Una década y media después de que junto Sascha conociera los torneos del ATP Tour junto a su hermano, ahora era su momento bajo el sol.

 

Zverev mostró nervios, de eso no hay duda. Con dos mangas a uno de ventaja, la situación parecía controlada. Había generado 21 pelotas de rotura en el partido, aunque solo había convertido nueve.

 

En un tiebreak repleto de tensión, Cobolli encontró la valentía para forzar la manga decisiva. ¿Lograría el italiano el premio en su primer intento en la final de un grande, asestando a Zverev otro golpe inmenso?

 

De ninguna manera. El alemán encontró una solución.

 

Alexander Zverev era campeón de Grand Slam.


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