Muy mal día para el tenis español en la segunda ronda de la
previa del Open de Australia, donde de los cinco representantes que saltaban a
la pista en Melbourne, solo Rafa Jódar ha conseguido colarse en el partido
decisivo
El tenis español se las prometía muy felices en la previa del Open de Australia después de que en la primera ronda los cinco representantes de la armada pasaran de ronda, sin embargo, la segunda los ha puesto en su sitio.
Tras una jornada larga y agónica en Melbourne, donde se han peleado en partidos agónicos, al final tan solo uno de ellos ha podido avanzar para colocarse a un paso del cuadro final, Rafa Jódar. La gran promesa del tenis español roza debutar en un grande, donde no van a poder estar Martín Landaluce, Roberto Carballés, Pablo Llamas y Dani Mérida.
Jódar y Landaluce, la cara y la cruz
El madrileño tenía un partido complicado ante el
luxemburgués Chris Rodesch, donde era favorito pero tenía que demostrarlo. Y
comenzó directo hacia ello, logrando un quiebre tempranero que le encaminaba a
ganar la primera manga. Sin embargo, un 'pinchazo' en el octavo juego le costó
la igualdad, mandando el partido al desempate, donde se le complicó y mucho.
Pero tras salvar varios puntos de set le llegó la oportunidad y no falló,
poniéndose por delante.
El segundo parcial se pareció mucho al primero, pues de
nuevo comenzó mucho mejor el español, auspiciado por haberse puesto por delante
y aprovechando el hundimiento de su rival, aún lamiéndose las heridas. Así
consiguió un quiebre muy pronto y desde ahí cimentó la victoria. Aunque eso sí,
de nuevo tuvo problemas y casi la pierde en el séptimo juego, pero lo salvó y
finalmente cerró el partido sin complicaciones, con un convincente 6-3. Ahora
solo le queda un paso más para estar en el cuadro final de un Grand Slam.
Junto a Jódar las grandes esperanzas patrias estaban puestas en la otra gran promesa, Martín Landaluce, quien debutó el año pasado en un grande en Australia y ahora buscaba volver a conseguirlo. Este miércoles se las prometía muy felices frente a Stefano Travaglia después de ganar el primer set por 6-4 aprovechando una rotura. Sin embargo, ahí se hundieron sus opciones, pues el italiano apretó y mucho, hasta el punto de cerrar el partido en tres sets después de arrasar en el segundo por 6-1 y mantener el nivel en el tercero, 6-4.
El drama de Carballés y Llamas
Ya hemos hablado de las promesas, pero también había
veteranos ilustres tratando de volver al cuadro de un grande. En este caso de
trata de Roberto Carballés, 16º favorito de la previa y que tenía un duro
trabajo por delante ante el belga Gilles-Arnaud Bailly. El primer set se ha
decidido en el desempate, acabando en manos del centroeuropeo, mientras que el
español ha podido levantarse y devolverle el golpe en el segundo. Sin embargo,
el tercero ha sido mucho más rápido y Bailly ha cerrado el partido con un 6-2.
El que ha tenido mucha menos historia es el duelo entre
Pablo Llamas y Coleman Wong. El hongkonés es una de las grandes promesas del
tenis mundial y lo ha demostrado ante el jerezano, al que ha batido en dos
sets, el primero de ellos definido en un tiebreak agónico y el segundo, con
mucha menos historia, pues Wong ha endosado un rosco a Llamas que aún así ha
peleado hasta el final.
Dani Mérida roza la sorpresa
El último de los español en tomar parte era Dani Mérida,
quien consiguió una sufrida victoria en su estreno, pero en la segunda ronda
subía y mucho el nivel ante el esloveno Lukas Klein, 28º favorito. El español
ha peleado con todo, sin embargo la diferencia de nivel en los momentos claves
le ha perjudicado, empezando por una rotura en el primer set de la que ya no ha
podido levantarse, hasta terminar cediendo por 6-3. En el segundo un quiebre
muy tempranero abría de par en par las opciones de Klein, aunque Dani aguantó,
recuperando la ventaja y dominando el set, al punto de llegar a disponer de
varias oportunidades de rotura. Sin embargo, no las aprovechó y el partido
llegó al desempate, donde ahí sí, ganó el parcial y llevó el partido a la
tercera y definitiva.
En el tercer set fue Mérida quien llevó la iniciativa,
jugando mejor cada vez y teniendo varias oportunidades, hasta cuatro, para
conseguir roturas, sin embargo, no fue capaz de materializarlas y el duelo
llegó al momento clave, el décimo juego, cuando Klein mandaba por 5-4 y ahí sí,
a la cuarta bola de break, cerró el partido, dejando en nada el gran esfuerzo
del tenista español.
