Málaga, 15 de febrero de 2026
Por Jorge Mir Mayor
En el tenis decimos mucho: “Lo mejor está por llegar”.
Lo decimos después de perder, para animar. Y está bien.
Pero la gran mayoría de nuestros alumnos no van a ganar
torneos y no van a tener un ranking alto.
Y no pasa nada.
El problema es cuando parece que solo vale ganar. Cuando un
chico siente que ha fallado por perder un partido. Cuando el marcador pesa más
que el esfuerzo.
Eso sí duele.
Yo quiero que mis jugadores ganen, claro. A nadie le gusta
perder. Pero con el tiempo he entendido que lo importante no sale en ninguna
clasificación.
Años después, algunos exalumnos me han escrito. Y nunca me
hablan de resultados. Me hablan de valores. De cómo los traté. De lo que
aprendieron en la pista y que hoy les sirve en su trabajo o para educar a sus
hijos.
Y eso me llena el corazón.
Ahí entendí que quizá lo mejor no era un trofeo.
Quizá lo mejor era eso que estaban aprendiendo sin darse
cuenta.
Muy pocos serán campeones. Pero todos pueden aprender a
esforzarse, a respetar y a no rendirse.
Si dentro de unos años recuerdan el tenis como una etapa que
les ayudó a ser mejores personas, entonces habrá valido la pena.
Porque a veces lo mejor no está por llegar. A veces está
pasando ahora.
Saludos. Jorge Mir

