Alcaraz únicamente defiende 10 puntos en el Miami Open.
Desconocido, abatido y sin respuestas lució el español
Carlos Alcaraz (1°) en el inicio del partido frente al local Sebastian Korda
(36°) por la tercera ronda del Miami Open, protagonizando un llamativo diálogo
con su equipo de trabajo al verse ampliamente superado.
Luego de perder por 6-3 la primera manga, el joven murciano, de 22 años y campeón en 2022, no ocultó su evidente desilusión y disconformidad por su desempeño en apenas el tercer game del segundo parcial, momento en que ya había cedido su servicio y desperdiciaría una oportunidad de quiebre para igualar el tanteador y permitirle al nacido en Bradenton, Florida, de 25 y verdugo de argentino Camilo Ugo Carabelli (66°) en la ronda previa, encaminarse hacia el batacazo.
"Me voy a casa, me voy a casa. Como mucho puedo hacer
un 6-3 y 6-4, 6-3 y 7-5... Más no puedo, hoy no puedo más", expresaría el
vigente coronado en el Australian Open, Roland Garros y US Open hacia su box
comandado por Samuel López, mientras se dirigía hacia la esquina en búsqueda de
aire y soluciones para mejorar su errática performance en el coqueto Hard Rock
Stadium.
No obstante, el dueño de 26 títulos en el máximo nivel, reciente semifinalista en Indian Wells y que apenas defiende 10 puntos en el segundo Masters 1000 de la temporada, evidenciaría una asombrosa reacción para recuperar el quiebre en contra, redoblar la apuesta, adueñarse por 7-5 del segundo set y extender la definición.
