El español firma la 4R por segundo ATP M1000 consecutivo
Rafael Jódar buscará los cuartos de final de Roma ante
Learner Tien.
Rafael Jódar ha vuelto a dejar boquiabierto al mundo del
tenis tras superar este domingo a Matteo Arnaldi en la tercera ronda del
Internazionali BNL d’Italia con un trabajado triunfo por 6-1, 4-6 y 6-3 tras
dos horas y dos minutos de juego.
El español desplegó un tenis superlativo en el inicio,
cimentado en una ya habitual potencia desde la línea de fondo que desbordó al
jugador local, pero tuvo que recurrir a su mejor versión mental cuando el
italiano elevó el nivel y la intensidad para igualar el choque en la noche
romana. Con esta victoria, Jódar se confirma como el jugador más joven que
sigue en pie en el cuadro romano, logrando alcanzar su segunda cuarta ronda
consecutiva en un ATP Masters 1000 tras su brillante paso por Madrid la última semana.
Tras un arranque demoledor donde el madrileño parecía no
tener rival, pero Arnaldi tiró de orgullo y entrega, logrando quebrar el ritmo
del español en una segunda manga eléctrica donde el público empujó al local
hasta forzar el set definitivo, quien también comenzó con quiebre a favor para
Arnaldi.
Pero Jódar logró volver a las bases, y fue un ejercicio de
madurez para el joven de 19 años. Pese a que el italiano mostró una energía
incombustible para estirar los intercambios y ponerse a la velocidad del
partido, Jódar no se desesperó y volvió a poner el pie en el acelerador en el
momento justo. Con un nuevo ataque incontenible, el español logró el quiebre
decisivo en el octavo juego que terminó por apagar la resistencia del tenista
transalpino en el Foro Itálico, tras cerrar el partido con 28 winners según
Infosys ATP Stats.
Este resultado consolida a Jódar como una de las realidades
más sólidas del circuito sobre tierra batida, demostrando que no solo sabe
arrollar, sino también sufrir para asegurar su lugar entre los dieciséis
mejores del torneo y enviar un mensaje de autoridad: su potencia es un arma,
pero su capacidad para prevalecer en batallas de largo aliento es lo que lo
sitúa ya en la élite del tenis mundial.
En tanto, el madrileño está firmando una gira de arcilla
para el recuerdo, acumulando un balance de 14-2 en tierra batida en lo que va
de su carrera en el circuito ATP. Este registro no es fruto de la casualidad,
sino de una progresión meteórica que comenzó con el título en Marrakech y
continuó con las semifinales en Barcelona —donde solo Fils pudo frenarlo— y los
cuartos de final en Madrid, donde cayó ante el actual No. 1 del mundo, Jannik
Sinner.
La capacidad de Jódar para adaptar su juego pesado a la
superficie más lenta del circuito lo posiciona ya como uno de los grandes
especialistas del momento. Todo con increíble naturalidad, atacando, defiendo y
haciendo lo que toca en cada uno de los momentos del partido. De hecho, Jódar
afronta en Roma su primer torneo como cabeza de serie, una responsabilidad que
parece no pesarle en absoluto. Su solvencia ante rivales de menor ranking es
casi quirúrgica: esta temporada ostenta ahora un récord de 13-1 contra
jugadores situados fuera del Top 50 con su único tropiezo en este escenario fue
ante el francés Atmane (No. 63) en Acapulco.
Desde entonces, el español ha mostrado una madurez impropia de su edad, castigando cada bola corta y dominando los tiempos del partido con una autoridad impropia de un debutante en este nivel. De momento, con este triunfo, Jódar se une a un selecto grupo de adolescentes que han logrado alcanzar los octavos de final en el Foro Itálico desde 2010, junto a Denis Shapovalov (19, p. con Ncadal, 2018), Lorenzo Musetti (18, p.- con Koepfer, 2020), Jannik Sinner (19, p. con Dimitrov, 2020) y Jakub Mensik (19, p. con Hurkacz, 2025).
Ahora buscar seguir consolidando su estatus de estrella
emergente con un tenis agresivo y, tras pasar a Arnaldi, el español espera su
próximo reto en la capital italiana ante el estadounidense Learner Tien, quien
logró remontar ante Alexander Bublik 4-6, 6-4, 7-5.
