Un enfrentamiento de más de 3 horas que llevó al límite a
ambos tenistas
El encuentro estuvo parado durante veinte minutos por el
humo de unos fuegos artificiales
Rafa Jódar ha quedado eliminado ante Darderi del Masters
1000 de Roma en un partido trepidante. El encuentro se alargó hasta pasadas las
dos de la mañana en una batalla que tuvo prácticamente de todo.
El primer set, que se llevó el italiano tras remontar un 5-2
en el tie break, estuvo parado durante más de veinte minutos debido a que el
sistema de ojo de halcón se desactivase por culpa del humo de los fuegos
artificiales que se lanzaron en Roma tras la victoria de Inter de Milan en la
final de la Copa de Italia.
En la segunda manga, Jódar salvó dos bolas de partido y
acabó llevándose el set (7-5).
El tercero fue demasiado para el físico de Jódar, los
calambres le pasaron factura y terminó siendo vencido 6-0 por un Darderi muy
sólido hasta el final.
Al inicio del partido se vio a un Jódar muy incómodo
El español, con un comienzo de partido frío, no estaba
desplegando su tenis en la Pista Central de Roma. A Darderi le estaba bastando
con poner la pelota en la arcilla para que Jódar fallase.
El italiano, quien había aprovechado su primera oportunidad
de rotura para ponerse por delante, mandaba en el marcador 1-3 una vez rebasado
el ecuador de la primera manga.
Pero si algo hemos aprendido de Jódar es que vaya como vaya
en el marcador no se va del partido. Ni los gritos, a veces exagerados, del
italiano ni un público entregado a su compatriota le hicieron irse del partido.
Se repuso Jódar a un inicio fallón para darle la vuelta al
primer set. 5-4 para el español. Restaba para llevarse el primer set pero
Darderi se mantuvo firme.
Una anécdota para la historia del torneo
Dos juegos más tarde, con 6-5 para el español, ocurrió una
circunstancia con muy pocos precedentes en la historia del tenis. Eran las
23:40 hora local.
El Inter de Milán se había impuesto a la Lazio en la final
de la Copa de Italia y los interisti salían a las calles de Roma a celebrarlo.
Y como en todas las celebraciones hubo fuegos artificiales. Y por consiguiente:
humo. Un humo que se coló en el Foro Itálico, restaba visibilidad a los
tenistas y provocó que el sistema de ojo de halcón se desconectará. El partido
tuvo que parar durante unos 20 minutos.
En la reanudación, Darderi forzaba el tie break. En la
muerte súbita, se le puso todo muy de cara al español. 5-2 y dos saques pero el
local resurgió para firmar un parcial de cinco a cero (5-7) para llevarse el
primer set. Luciano Darderi ponía patas arriba el Foro Itálico.
El inicio de la segunda manga confirmó las dudas del español
Darderi arrancó lanzado. Ganó su primer turno de saque en
blanco y rompió inmediatamente el servicio de Jódar para colocarse 0-2. El
español seguía acumulando errores, todavía afectado por el desenlace del tie
break, mientras el italiano jugaba cada vez con más confianza
De hecho, el local llegó a encadenar nueve puntos
consecutivos y amplió la ventaja hasta el 0-3 después de que Jódar
desaprovechara un 0-40 que pudo cambiar el rumbo del set.
Dónde otros hubiesen tirado la toalla, Jódar se mantuvo en
pie
El español frenó primero una situación delicadísima. Con 0-3
y 15-40 salvó dos bolas que podían haber supuesto una desventaja casi
definitiva. Ese juego cambió algo en el partido. Jódar empezó a soltarse, a
encontrar más profundidad con la derecha y a competir de nuevo cada punto con
la calma que le había faltado en el arranque.
La remontada del set tomó forma inmediatamente después. Tras
desperdiciar tres bolas de break en el cuarto juego, el madrileño no se vino
abajo y terminó encontrando el premio unos minutos más tarde para recuperar la
rotura y colocar el 3-3.
Sin embargo, el partido seguía moviéndose constantemente al
borde del precipicio. Darderi resistió el intercambio de golpes y volvió a
ponerse por delante hasta alcanzar el 4-5.
Jódar demostró porque está asombrando al mundo del tenis
Con 4-5 y saque para sobrevivir, el madrileño salvó dos
bolas de partido. No se precipitó, soportó el ruido, eligió bien los momentos y
se agarró al encuentro desde el temple. Ese es Rafa Jódar.
A partir de ahí, el encuentro cambió de dirección. Más
agresivo al resto y creciendo físicamente mientras el cansancio empezaba a
hacer mella en ambos, Jódar encontró grietas en el tenis del italiano.
Darderi comenzó a perder precisión y el español aprovechó el
momento. En el undécimo juego logró una rotura de enorme valor con un passing
shot que silenció el Foro Itálico.
Con 6-5 y saque para forzar el tercer set, Jódar no tembló.
Con dos dejadas realizadas con la precisión de un cirujano, se colocó con tres
bolas de set y cerró el parcial por 7-5 pasada la una de la madrugada en Roma.
Sinner se impone a Jódar en un gran duelo de igual a igual
con el que abren su particular historia
Sinner se impone a Jódar en un gran duelo de igual a igual
con el que abren su particular historia
Felipe Fernández
El peaje físico terminó haciendo mella
Con más de dos horas y media de batalla sobre las piernas y
una tensión constante desde el primer punto, Jódar arrancó el tercer set otra
vez a remolque
Como ya había sucedido en las dos mangas anteriores, Darderi
golpeó primero. El italiano se llevó su primer turno de saque y enseguida puso
contra las cuerdas al madrileño en un juego maratoniano de más de doce minutos
que terminó marcando el desenlace del partido. Jódar levantó una bola de break
tras otra, pero terminó cediendo el servicio al sexto intento del italiano. El
0-2 empezaba a pesar demasiado.
Aun así, el español siguió peleando. No le cambió el gesto,
intentó mantenerse agarrado al partido y volvió a convivir con un escenario
completamente adverso: público en contra, el desgaste físico y un rival cada
vez más impulsado por el ambiente. Pero esta vez el esfuerzo de la remontada
del segundo set comenzaba a pasar factura.
Darderi comenzó a imponer un ritmo imposible de sostener
para Jódar
El italiano, mucho más entero físicamente, confirmó el break
para el 0-3. El madrileño ya evidenciaba problemas físicos y los calambres
empezaban a hacer acto de presencia. Primero tímidamente. Después, de forma
evidente.
El golpe definitivo llegó con el 0-4. Jódar entregó de nuevo
el servicio con una doble falta mientras el cansancio ya condicionaba cada
desplazamiento. El español, acalambrado en ambas piernas, apenas podía sostener
los intercambios largos.
Con la Pista Central ya semivacía por la hora, pero todavía
empujando al héroe local, el italiano confirmó su superioridad física ante un
Jódar exhausto y acalambrado para cerrar el tercer set con un contundente 0-6.
Nada más certificar el triunfo, rompió a llorar tras alcanzar las primeras
semifinales de un Masters 1000 de su carrera, mientras el madrileño veía
frenada su aventura romana en cuartos de final.
El torneo deja una certeza: Rafa Jódar ha llegado para quedarse
En muchos momentos de esta batalla romana hubo algo que
recordó al mejor Rafael Nadal: la capacidad de competir incluso cuando todo
parecía perdido, de resistir con el estadio en contra y de no abandonar nunca
el partido. Entre humo, interrupciones, un partido metido en la madrugada y el
cuerpo al límite, el madrileño dio una lección de carácter impropia de su edad.
La derrota, dura y cruel por cómo llegó, seguramente también le servirá como
aprendizaje para el futuro. Porque si algo ha demostrado estos meses es que
pertenece a este escenario. Roma se acaba, pero la próxima parada ya asoma en
el horizonte: Roland Garros.
