La mejor versión del noruego Casper Ruud (25°) saltó este
viernes a la cancha central del Roma Open, donde vapulearía al local Luciano
Darderi (20°) por 6-1 y 6-1, y rompería su curiosa maldición para clasificar
por primera vez a la final del torneo.
Ruud jugará su cuarta final de Masters 1000, tercera sobre polvo de ladrillo.
Después de una interrupción de casi dos horas por lluvia, el
nacido en Oslo, de 27 años, el cual venía de dejar tan solo un set en el camino
contra el estadounidense Zachary Svajda (90°), el checo Jiri Lehecka (13°), el
anfitrión Lorenzo Musetti (10°) y el ruso Karen Khachanov (15°), regresó
convencido para cerrar el pleito en el Foro Itálico, considerando que se había
adelantado fácilmente por 4-1 en el inicio, ganando ocho de los nueve juegos
posteriores para sellar un inesperado marcador en poco más de 60 minutos de
juego.
Por consiguiente, el ex número 2 del mundo, quien no registraba antecedes versus el oriundo de Villa Gesell, Argentina, de 24 y verdugo del alemán Yannick Hanfmann (59°), del norteamericano Tommy Paul (18°), del alemán Alexander Zverev (3°) y del español Rafael Jodar (34°) en las rondas previas para estrenarse absolutamente entre los cuatro mejores de la categoría, se quitó una espina bastante especial en la capital del país, a raíz de que registraba tres derrotas en semifinales, en 2020, 2022 y 2023, y aún no había logrado avanzar a la definición.
De esta manera, el tres veces subcampeón de Grand Slam se
metió por cuarta oportunidad en la instancia decisiva de un Masters 1000, luego
de Miami 2022, Monte-Carlo 2024 y Madrid 2025, y enfrentará este domingo al
ganador del pleito entre el local Jannik Sinner (1°) y el ruso Daniil Medvedev
(9°) en búsqueda de 15° título en el circuito masculino.
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