Alejandro Davidovich Fokina volvió a quedar expuesto en una
polémica en un torneo grande. Y el español rompió el silencio tras el
intercambio del domingo en Wimbledon 2026.
Esta vez, explicó la lesión que frenó su partido de octavos de final de Wimbledon contra Felix Auger-Aliassime. "Todo empezó antes de Stuttgart, cuando me torcí el tobillo entrenando en Monte-Carlo. Es algo con lo que lidiamos a diario. Ni siquiera tuve tiempo de descansar durante tres días seguidos. Tuve que sobrellevarlo tomando Voltaren todos los días", dijo en una entrevista con Movistar+.
El partido finalizó con la victoria del canadiense en el quinto set. Pero, cuando sacó para cerrar el cuarto set, el español logró un quiebre en un juego que generó polémica después de que el español solicitara asistencia médica y detuviera el partido con una ventaja de 15-40.
A pesar de la victoria por 6-7(4), 7-6(6), 6-3, 6-7(2) y 6-1, al norteamericano le costó contener su bronca, que expresó durante el saludo final, tras cuatro horas y 26 minutos de juego.
"Podría hacerme una resonancia magnética pero fue solo
un movimiento, cuando me deslicé y mi pie giró hacia adentro, ese fue el único
movimiento, eso fue lo que pasó durante el partido", comentó.
"No controlo algunos movimientos, así que cuando mi pie
gira así, veo estrellas durante 30 o 40 segundos, y luego el dolor desaparece,
ya no siento dolor. Es algo que empezaré a investigar", se excusó luego de
pedir tratamiento en un momento tan particular.
Mientras tanto, Auger-Aliassime ya dio vuelta la página: se
enfrentará al serbio Novak Djokovic, nada menos, en los cuartos de final.
.jpeg)