Ganar un primer Grand Slam a los 19 años también implica aprender a gestionar las consecuencias.
Dos meses después de su victoria en
Roland Garros, Mirra Andreeva explicó en la página web oficial del Abierto de
Cincinnati que tuvo que tomarse un descanso voluntario del tenis tras
Wimbledon.
"Tras el éxito en París, los primeros torneos no fueron fáciles porque a veces seguía pensando: "¡Guau, gané!", reveló la rusa en una decisión casi habitual para muchos jugadores, pero inusual para una chica que, desde niña, prácticamente nunca soltó la raqueta.
"No hice nada físicamente. Ni siquiera pensé en el tenis. Mis raquetas seguían en el bolso. Ni siquiera las saqué. No quería verlas", destacó quien enfrentará a Janice Tjen como favorita en Cincinnati.
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