Málaga, 30 de mayo de 2026
Por Jorge Mir Mayor
Un tenista puede tener la mejor derecha, el mejor revés y
una cabeza privilegiada. Pero si el cuerpo se rompe, se apaga todo.
El físico no sirve solo para correr más. Sirve para seguir
compitiendo cuando hace calor, cuando falta aire, cuando las piernas pesan y
cuando la mente empieza a confundirse.
Por eso, lo que hoy parece imposible en la preparación
física debe convertirse en difícil; lo difícil, en rutina; y la rutina, en una
ventaja competitiva.
El tenis no perdona: si el cuerpo no sostiene al jugador, el
talento no puede expresarse.
Saludos. Jorge Mir Mayor


