Málaga, 6 de julio de 2026
Por Jorge Mir Mayor
¿Qué diferencia a un buen entrenador de otro no tan bueno?
Para mí, muchas veces está en la mirada. Pero no hablo de
mirar si la bola entra o se va fuera. Hablo de saber ver qué está pasando
realmente en el jugador.
A veces un jugador falla la derecha y todos miran solo el
golpe. Pero el problema puede venir de antes: llegó tarde, se colocó mal,
eligió mal la bola, tuvo miedo a fallar o siguió pensando en el error anterior.
Ahí está una de las claves del entrenador: no ver muchas
cosas, sino saber ver la más importante.
Porque corregir por corregir no siempre ayuda. A veces el
jugador acaba con demasiada información en la cabeza y todavía más confundido.
El buen entrenador observa, interpreta y elige bien qué
necesita el jugador en ese momento.
Lo mismo pasa con la parte emocional. No basta con decirle: “tienes que estar más tranquilo”. Eso ya lo sabe. La pregunta es otra: qué le pasa cuando falla, cómo reacciona cuando va perdiendo y por qué se va del partido cuando las cosas se complican.
Pero ver bien no es suficiente. Después hace falta equilibrio.
Hay jugadores a los que hay que apretar, pero no hundir. Hay jugadores a los que hay que proteger, pero no hacerles blandos. Hay momentos para exigir, momentos para corregir, momentos para escuchar y momentos para dejar respirar.
Entrenar no es solo mandar ejercicios ni repetir frases que
suenan bien. Entrenar es mirar bien, interpretar bien y actuar con medida. Y
también es tener humildad para rectificar, porque el entrenador también se
puede equivocar.
El jugador tiene que querer mejorar. Tiene que trabajar,
escuchar, equivocarse y volver a intentarlo. Pero cuando hay un buen
entrenador, empieza a entender por qué le pasan las cosas y poco a poco aprende
también a mirarse a sí mismo.
Para mí, ese es el valor real de un entrenador. No lo que
dice que sabe, sino lo que es capaz de ver, entender y ayudar a mejorar.
Porque los ojos de un buen entrenador están para detectar.
Pero su equilibrio está para saber cómo tratar al jugador.
Imagen de unos de mis cuadros.
Saludos. Jorge Mir

