Málaga, 30 de junio de 2026
Por Jorge Mir Mayor
Jugar mejor, competir mejor, tener más confianza y rendir en
los momentos importantes.
Pero si solo haces bien las cosas cuando tienes ganas, tu
tenis tiene un límite.
La voluntad se entrena cuando estás cansado, cuando el
ejercicio no te gusta, cuando fallas dos bolas seguidas o cuando nadie te está
mirando y podrías hacerlo a medias.
Ahí se forma un jugador.
No en decir "quiero mejorar", sino en cumplir lo
pequeño cada día.
Calentar bien. Mover los pies. Escuchar. Trabajar el saque
cuando no sale. Jugar el siguiente punto sin quedarse enganchado al error.
La motivación va y viene. La voluntad permanece.
Y eso se nota en los partidos. En los momentos de presión.
Cuando el rival te incomoda. Cuando no puedes jugar bonito y tienes que jugar
útil.
La voluntad no aparece de repente. La llevas entrenando cada día.
Muchos quieren el resultado, pero no todos aceptan el
camino.
Y el camino está lleno de repetición, paciencia, errores y
días normales en los que parece que no pasa nada.
Pero si en esos días haces bien lo pequeño, estás
construyendo algo grande.
Empieza hoy. Haz una pequeña cosa que no te apetezca hacer, pero que sabes que te ayudará. Y cúmplela.
Ahí empieza una parte muy importante del tenis.
Saludos. Jorge Mir Mayor

